UNICEF y la OMS señalan que dos de cada cinco escuelas en el mundo no cuentan con instalaciones para lavarse las manos

Foto: UNICEF/ Panjwani

Los organismos advirtieron que la falta de servicios básicos para el aseo de los niños en los centro educativos limita el cumplimento de una medida sanitaria esencial para evitar la propagación del COVID-19.

Frente a un escenario que plantea un retorno a clases en las escuelas del mundo, a pesar de la amenaza que representa el Coronavirus, un informe conjunto de Unicef y la Organización Mundial de la Salud (OMS) reveló que cerca de 818 millones de niños no cuentan con servicios básicos para lavarse las manos, una situación que los expone a un mayor riesgo de contraer el COVID-19 y otras infecciones.

El informe detalla que 355 millones de niños que acudían a las escuelas contaban con el servicio de agua, pero no había disponibilidad de jabón, mientras que 462 millones de estudiantes asistían a centros educativos que carecían de espacios adecuados con agua para lavarse las manos y más de un tercio de estos niños (295 millones) son de África subsahariana.

El Director General de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, destacó que “el acceso a los servicios de agua, saneamiento e higiene es esencial para la prevención y el control de infecciones eficaces en todos los entornos, incluidas las escuelas”.

Por su parte, la Directora Ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore, dijo que el cierre de escuelas en todo el mundo ha significado un desafío para la educación y los niños, por lo que un retorno a las aulas deberá ser en condiciones seguras donde se garantice el “acceso a higiene de manos, agua potable y saneamiento seguro”. 

Estas revelaciones alertan sobre el panorama que enfrenta Estados Unidos ante un retorno a las clases de manera presencial para otoño, sobre el cual el presidente Donald Trump ha insistido en reactivar las actividades argumentando que los niños “son prácticamente inmunes” al COVID-19.

Un informe de datos de la Academia Estadounidense de Pediatría y la Asociación de Hospitales de Niños que abarcó 49 estados, reveló que las infecciones en niños registraron más de 97.000 contagios por COVID-19 en las últimas dos semanas de julio y un total de 338.982 desde el inicio de la pandemia. 

Aunque la cifra de contagios en los más pequeños representaba hasta ese momento un 8.8% de los casos nacionales (que ya sobrepasaron los 5.2 millones), no deja de ser preocupante el escenario que enfrenta el sector educativo para garantizar las medidas sanitarias que resguarden a los niños frente un promedio diario de casos por COVID-19 que se ubica por encima de los 50.000 desde hace varias semanas y un conteo que se aproxima a los 170.000 fallecidos.

La situación más reciente la enfrentan más de 2.000 estudiantes, maestros y personal de escuelas en los estados de Georgia, Alabama, Misisipi, Oklahoma e Indiana que permanecen en cuarentena debido a que se registraron cerca de 230 casos positivos por Coronavirus.

El entorno presenta un gran debate entre maestros que se rehúsan a asistir a las aulas y distritos escolares que dudan en reabrir por los riesgos que representan las clases en persona. 

Los argumentos de los defensores para volver a las aulas de forma presencial, entre ellos el propio Trump, se basan en el retorno exitoso que han tenido las escuelas en regiones como Europa. Sin embargo, según detallan los expertos, la tasa de transmisión del virus en esos países ha sido inferior a la de Estados Unidos. 

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