Una mirada a algunas de las medidas de Biden para combatir el racismo

Foto: Tw POTUS

El presidente Joe Biden ha hecho de la lucha contra el racismo una de las prioridades de su Gobierno, respondiendo a un fiel electorado afroamericano sin cuyo amplio apoyo difícilmente podría haber llegado a la Casa Blanca.

Desde los albores de su mandato, el demócrata ha anunciado o promovido una serie de medidas o leyes tendientes a poner fin a la desigualdad económica entre estadounidenses blancos y negros, y el racismo estructural en las fuerzas de seguridad.

Gabinete

Para empezar, el mandatario formó el gabinete más inclusivo de Estados Unidos en términos raciales, en el que se destaca la primera vicepresidenta afroamericana de la historia del país, Kamala Harris, y el primer secretario de Defensa afroamericano.

También incluye la primera secretaria del Interior de un pueblo originario; los primeros secretarios de Salud y Seguridad Interior latinos; la segunda secretaria de Viviendas afroamericana y la primera representante del Comercio asiático-estadounidense.

Decretos iniciales contra la discriminación

En enero, días después de asumir, Biden firmó decretos para corregir políticas federales de vivienda «discriminatorias por raza», poner fin al uso de cárceles privadas por el Gobierno, reafirmar su compromiso con el autogobierno de los pueblos originarios y combatir la xenofobia contra asiáticos estadounidenses e isleños del Pacífico.

Coronavirus

Ese mismo mes, tras reconocer que la cifra de afroestadounidenses e hispanos muertos por Coronavirus era desproporcionada, el mandatario firmó otro decreto para crear un grupo de trabajo dedicado a asegurar que las minorías y las comunidades más necesitadas no se queden atrás en cuanto a acceso a la salud, testeos y vacunación.

En marzo, Biden promulgó una ley de recuperación económica poscoronavirus que prevé una inversión estatal o exenciones fiscales por 1,9 billones de dólares y que, según su Gobierno, busca favorecer a los sectores más vulnerables, como las minorías raciales.

Reforma Policial

También en marzo, la Cámara de Representantes dio media sanción a la ley de reforma de las prácticas policiales llamada Ley George Floyd, en honor al afroestadounidense asesinado el año pasado por un policía blanco en la ciudad de Minneápolis.

El 25 de mayo pasado, en el primer aniversario de la muerte de Floyd, el presidente recibió a su familia en la Casa Blanca y llamó al Senado a dar sanción definitiva a la ley de reforma de la policía.

Pobreza

El mes pasado, Biden anunció un ambicioso plan para reducir la pobreza a la mitad derribando las barreras que históricamente han impedido a los afroestadounidenses y latinos acceder a una mejor educación, mejores viviendas y atención médica.

El Plan Familias Estadounidenses, propuesto por Biden al Congreso, contempla que el Estado destine casi 2 billones de dólares en diez años para pagar el jardín de infantes de todos los niños y dos años de enseñanza en institutos de estudios superiores.

La iniciativa, que también prevé subsidiar el cuidado infantil, se financiará con una serie de aumentos de impuestos a los más ricos por la que el Estado espera recaudar 1,5 billones de dólares en una década.

Derecho al voto

El 7 de marzo, Biden firmó un decreto que busca ser el puntapié inicial de una reforma para ampliar el derecho al voto en el país, un reclamo de las minorías luego de décadas de obstáculos sistemáticos a la hora de emitir su voto.

El texto ordena eliminar restricciones contra ciudadanos afroamericanos, con antecedentes penales, con discapacidades, militares, presos y residentes en el extranjero.

Infraestructura, trabajo, vivienda, conectividad

En abril, la Casa Blanca anunció un megaplan de 2,3 billones de dólares para renovar la infraestructura del país, crear empleos verdes y millones de unidades de vivienda accesibles y expandir la conectividad a Internet de alta velocidad.

Biden dijo que el proyecto de ley ayudará a lidiar con los obstáculos sistemáticos con los que chocan las personas de color e integrantes de minorías a la hora de acceder a una vivienda o al mercado laboral.

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