Una investigación del Centro Bradbury-Sullivan revela las dificultades de la comunidad LGBT para acceder a las vacunas

Foto: Fb Bradbury-Sullivan LGBT Community Center

Una de las principales conclusiones del informe es que la mayoría de las personas LGBTQ de Pensilvania quieren inmunizarse, pero las barreras para la atención médica limitan su capacidad para hacerlo.

El Centro Comunitario LGBT Bradbury-Sullivan publicó los resultados de la Encuesta de vacunas LGBTQ COVID-19 de Pensilvania, cuyo objetivo era obtener información sobre la situación de la comunidad respecto al acceso del antídoto contra el Coronavirus.

“Se trata de la primera encuesta de vacuna COVID-19 LGBTQ a nivel estatal en el país”, indicaron desde el Centro. El estudio se realizó durante un mes y contó con una población de 1545 personas, pertenecientes a 56 de los 67 condados de Pensilvania.

El Director ejecutivo de Bradbury-Sullivan, Adrian Shanker, destacó que en la comunidad se respetan los protocolos de cuidado para evitar contagios. A su vez, resaltó que la mayoría de las personas querrían ser vacunadas, “pero a menudo las barreras para acceder a una atención médica de alta calidad pueden ser demasiado grandes para superarlas”.

Los resultados

La pesquisa fue llevada a cabo de manera conjunta con la Escuela de Postgrado de Trabajo Social e Investigación Social, del Bryn Mawr College.

Entre los datos obtenidos, se pudo saber que la mayoría de las personas LGBTQ de Pensilvania siguen las pautas de salud pública vinculadas al uso de máscara y al respeto por el distanciamiento social. Además, la mayoría afirmó querer vacunarse contra el COVID-19.

Respecto a las inoculaciones, apenas un poco más de la mitad de los encuestados había recibido al menos una dosis de una vacuna. 

Sin embargo, existen actualmente barreras que impiden que la comunidad acceda a este servicio de salud. Según los resultados, del sector aún no inmunizado, más del 40% manifestó no saber dónde vacunarse y no haberse puesto en contacto con nadie para programar una cita.

Foto: Province of British Columbia – Flickr

A su vez, la situación entre los residentes afroamericanos del colectivo es más compleja, ya que cuentan con una tasa de vacunación aún menor y manifiestan mayor desconocimiento sobre la campaña que el resto de la comunidad.

En cuanto a los encuestados que se manifiestan indecisos o que no estaban dispuestos a vacunarse, “las tres principales preocupaciones se referían a la seguridad de las vacunas (58,7%), priorizar las necesidades de los demás antes que las propias (38%), y efectividad de la vacuna (35,9%)”, según señalaron los investigadores.

Recomendaciones

Frente a este panorama, Shanker sostuvo que “estos datos dejan en claro que las estrategias de mensajería confiable son necesarias para garantizar una alta tasa de vacunación entre la comunidad LGBTQ”.

En la misma sintonía, la gerente de evaluación y datos de Bradbury-Sullivan, Christina.Graham Brasavage, afirmó que “escuchar directamente a los residentes LGBTQ de Pensilvania nos brinda una perspectiva vital sobre qué información necesitan ahora mismo”.

En base a los resultados obtenidos, las autoridades plantearon las siguientes recomendaciones a seguir para garantizar una mejora en la situación sanitaria de la comunidad:

●  Las vacunas deben ofrecerse en sitios comunitarios afines a la comunidad LGBTQ.

● Deben utilizarse estrategias de mensajería confiable a nivel estatal, para adaptar la información a las necesidades LGBTQ.

● Los profesionales de la salud pública y los proveedores de atención médica deben asociarse con organizaciones de la comunidad para abordar las dudas sobre las vacunas entre los afroamericanos.

● El Departamento de Salud de Pensilvania y los CDC deben priorizar la orientación sexual y la recopilación de datos de identidad de género para el seguimiento de la vacuna COVID-19.

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