Un trabajador de la salud de la ciudad de Nueva York reportó la primera reacción alérgica por la vacuna contra el COVID-19

Foto: Shutterstock

Pese al hallazgo, las autoridades sanitarias no informaron qué tipo de reacción médica se produjo y si el efecto se dio con el antídoto de Pfizer/ BioNTech o la vacuna de Moderna.

El Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York informó que un trabajador del área sanitaria sufrió una “reacción alérgica significativa” a una vacuna contra el COVID-19, aunque no precisaron la naturaleza ni el alcance del efecto adverso causado por el antídoto.

Si bien la autoridad sanitaria calificó el hecho como “el primer evento adverso grave” encontrado en la ciudad, indicaron que el trabajador se encontraba en condición estable después de recibir el tratamiento. La identidad de la persona no fue revelada.

“Con más de 30.000 vacunas contra el COVID-19 administradas en la ciudad de Nueva York, hemos recibido un solo informe de un evento adverso grave en un trabajador de la salud. Las vacunas tienen efectos secundarios y se sabe que ocurren reacciones alérgicas, aunque poco comunes”, detallaron las autoridades en un comunicado.

El Departamento de Salud precisó que continúa evaluando los reportes de posibles efectos secundarios graves junto a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). “Según los ensayos clínicos y los informes de efectos adversos en otras jurisdicciones, reacciones como estas son raras, pero se han informado con la vacuna Pfizer”, detalló.

Esta declaración coincide con los comentarios de un alto funcionario de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por su sigla en inglés), quien señaló que la agencia investiga cinco reacciones alérgicas posibles de la vacuna Pfizer.

De acuerdo con el Dr. Peter Marks, director del Centro de Evaluación e Investigación Biológica de la FDA, se trataría de un componente llamado polietilenglicol, que también se usa en la vacuna Moderna y “podría ser el culpable” de la reacción identificada.

Cabe aclarar que la semana pasada comenzó la vacunación en los centros de salud públicos de la ciudad de Nueva York como parte del plan nacional de distribución que prioriza a este sector de la población en primera instancia, incluyendo también a los residentes de hogares de ancianos.

“Continuaremos avanzando con la distribución de la vacuna contra el Coronavirus para garantizar que los trabajadores de la salud, el personal de los asilos de ancianos y los residentes estén protegidos contra COVID-19”, concluyó el Departamento de Salud local.

Translate »