Un restaurante Chipotle de Nueva York debió cerrar por una invasión de ratas

Foto: Pixabay

El local de comida rápida mexicana, ubicado en el Alto Manhattan, fue clausurado luego de que los roedores rompieran el cableado de fibra óptica. Antes de eso, habían mordido a varios empleados y se alimentaron de la misma comida que luego consumían los clientes.

Un restaurante de Nueva York de la famosa cadena de comida mexicana Chipotle debió cerrar sus puertas debido a una invasión de ratas, que están generando estragos en el local desde hace varias semanas.

El sitio gastronómico se ubica en Washington Heights, al norte de Manhattan y a solo 100 metros del destacado Hospital Presbiteriano de la ciudad.

Según los empleados de la firma, todo comenzó al final del verano, cuando empezaron a notar que algunas bolsas de arroz y otras comidas se encontraban con pequeñas mordeduras.

Al poco tiempo, descubrieron excremento de ratas en el sótano y en algunas cajas de comida, pero fueron obligados a seguir trabajando, pese a la posible infección que esto podría generar en los clientes y en ellos mismos.

Unos días después, los roedores comenzaron a ser totalmente visibles y cada vez fue más común escuchar gritos de empleados que se encontraban con ellos en algún lugar del restaurante, especialmente en el depósito.

Según el relato de los trabajadores, todo comenzó a tornarse más serio cuando el primer empleado fue mordido en octubre, pero el local siguió en funcionamiento hasta que el gerente general de la firma fue mordido un mes después, a mediados de noviembre.

En ese momento, la compañía sí ordenó una desinfección por unos días, pero cuando la tienda reabrió, los roedores estaban mejor alimentados que nunca y se habían multiplicado a niveles insospechados.

“Hemos matado a docenas de roedores pisándolos y golpeándolos con palos de escoba. Comenzó a afectarnos seriamente y todos estamos con miedo”, aseguró a The New York Post uno de los empleados más veteranos del local, Melvin Paulino.

Finalmente, el restaurante se vio obligado a cerrar ya que los roedores mordieron los cables de fibra óptica que permitían el funcionamiento del sistema de pedidos de Chipotle, lo que impidió que los clientes se pudieran comunicar con la empresa.

Foto: Mike Mozart

“Una empresa tan grande como Chipotle no debería preocuparse solo por la cantidad de dinero que están ganando y dejar que sus empleados sigan trabajando en condiciones peligrosas”, criticó Paulino Ruiz, un trabajador que fue mordido por una de las alimañas.

“Todo esto me hizo darme cuenta de que estas empresas realmente no valoran a las personas y solo quieren que trabajes sin importar nada. Mientras ellos estén ganando dinero, realmente no les importa lo que suceda”, cuestionó.

Por su parte, Chipotle emitió un comunicado en el cual reconoce la invasión de ratas, pero asegura que desde que tuvieron conocimiento de la situación organizaron “un servicio de emergencia contra plagas” y dispusieron “una limpieza profunda”.

“Estamos trabajando con el propietario del local para garantizar que se cumplan las mejoras de ubicación antes de ordenar la reapertura. La salud y la seguridad de nuestros empleados es nuestra principal prioridad”, aseguró Laurie Schalow, oficial de asuntos corporativos y seguridad alimentaria de Chipotle.

Translate »