Un prestigioso epidemiólogo argentino pide “confiar” en las vacunas: “Ningún laboratorio se va a arriesgar a perder su reputación”

El doctor Hugo Pizzi, especialista en infectología, destacó que “todas son seguras, incluso la rusa o las chinas”, que han sido cuestionadas por algunos especialistas estadounidenses.

Un prestigioso epidemiólogo argentino aseguró que todas los proyectos de vacunas que se están desarrollando a lo largo del planeta “son seguros”, y pidió a la población que “confíe”, porque “ningún laboratorio se va a arriesgar a perder su prestigio”.

Se trata del doctor Hugo Pizzi, de una extensa trayectoria y con gran trascendencia en su país de origen, que lo llevó a ser uno de los asesores del Ministerio de Salud de su provincia, Córdoba, en la lucha contra la pandemia. 

En diálogo con Contratapa, el resumen semanal de Latino News Network -que se emite todos los sábados de 9 a 11 por Latina FM- Pizzi aseguró que no hay ninguna vacuna que no sea segura, ni siquiera la rusa, que ha recibido fuertes críticas en Estados Unidos por la rapidez en el anuncio y el hermetismo para divulgar muestras confiables de seguridad.

“La vacuna rusa está hecha por uno de los institutos más prestigiosos del mundo, el Nikolay Gamaleya. Él fue un hombre que aprendió todo de Luis Pasteur, el famoso francés que descubrió la vacuna de la rabia y también la pasteurización”, comenzó Pizzi.

“Unos años atrás, ellos hicieron una vacuna contra el ébola y otra contra el MERS. Éste es el secreto de Rusia: el MERS es otro coronavirus que asoló Medio Oriente, transmitido por camellos y dromedarios. Es prácticamente igual al Coronavirus que tenemos ahora, por eso lo único que hicieron los rusos en el molde que tenían fueron dos o tres modificaciones. Les salió una vacuna extraordinaria”, elogió.

“El instituto Gamaleya viene precedido de una serie de éxitos rutilantes desde el punto de vista científico. Si los rusos quieren un voluntario, tengan la plena seguridad que voy corriendo a colocármela”, bromeó.

Además, destacó “dos hechos contundentes” que permiten confiar en ese proyecto. El primero es que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, “permitió que a su hija le pongan la vacuna”. El segundo sale al cruce de los pedidos de información por parte de los científicos occidentales: “Los rusos siempre han sido crípticos con la información: cuando pusieron al satélite Sputnik, (al astronauta Yuri) Gagarin y a la perra Laika en el espacio, nunca lo informaron con antelación”.

Más allá del proyecto ruso, Pizzi pidió “confiar” en todos los proyectos que se encuentran avanzados, como los de Moderna, Pfizer y la Universidad de Oxford, debido a que quienes siguen en carrera es porque han conseguido las aprobaciones necesarias.

“¿Ustedes creen que Pfizer, un laboratorio de un prestigio y un poder económico extraordinario, va a arriesgarse a perderlo? No hay que dudar de estas cosas. El mundo científico es el que sopesa los distintos proyectos, por eso han quedado muchas vacunas en el camino”, señaló.

Lo mismo ocurre con la vacuna inglesa, de Oxford y AstraZeneca, que continuó las pruebas luego de que se comprobase que un voluntario había sufrido un inconveniente médico que no tuvo que ver con la dosis suministrada.

“La población en general tiene que ser cauta y confiar en que nunca nadie va a preparar nada para hacerle daño. Al contrario, estoy muy ilusionado de que las vacunas van a poder salir antes de fin de año, porque conozco a la gente que está trabajando en ellas y porque conozco mi experiencia anterior”, apuntó.

“Hay distintas técnicas. Los rusos modificaron su vacuna contra el MERS. Los ingleses tomaron un virus de primate, de monos, que se llama adenovirus, y dentro de ese adenovirus pusieron una proteína para aumentar los anticuerpos. Los chinos trabajan con una argumentación técnica antigua, que es ‘a virus muerto’. Por ende, hay metodologías antiguas, nuevas, y algunas inéditas, pero son todas buenas. No hay nada que uno pueda decir: ‘Tené cuidado con esto’”, confió.

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