Un papá argentino lucha para que su mujer pase sus últimos días junto a su familia

Mauro y Fabiola viajaron a Nueva York para que ella hiciera un tratamiento por cáncer. Después de 15 meses, recibieron la peor noticia y juntan dinero para poder regresar a Bahía Blanca. 

Treinta días. Treinta días. Treinta días repite Mauro Villalba en su cabeza y a cada persona que le pregunta cómo está, qué quiere comer o qué necesita. Esas mismas palabras fueron las que le repitió el médico dentro de un consultorio, en medio de la ciudad de Nueva York.

Hasta ese lugar, a más de 8.700 kilómetros de su Bahía Blanca natal, llegó junto a su esposa Fabiola Silvia Spettel y su hija de 10 años. La idea era que Fabiola pudiera realizarse un tratamiento para combatir un cáncer de melanoma uveal de coroides que le detectaron en Argentina.

Si bien hace 15 meses que están en Estados Unidos, la familia tuvo que mudarse varias veces para poder afrontar los gastos de la estadía: primero el Bronx, luego Whitestone y hoy Jersey City. Vendieron su auto que había quedado en Argentina, se endeudaron y no tienen dinero para continuar con el tratamiento. A esta difícil situación se sumaron esas palabras: treinta días, el tiempo estimado que Fabiola tiene de vida.

A mi esposa le han dado un máximo de 30 días. La enfermedad hizo metástasis en todos lados. Tiene todo el cuerpo tomado. Estoy muy necesitado de dinero para cubrir un tratamiento sistémico para ella y poder llevarme la medicación para que tenga en Argentina hasta que la atiendan”, contó a Latino News Network, su esposo, Mauro Villalba.

Él quiere llevar a su familia de vuelta a Argentina para que Fabiola pueda pasar sus últimos días junto a sus seres queridos. Para eso, necesita comprar tres pasajes en algún vuelo especial por el contexto de pandemia -lo que equivaldría, según sus cálculos, a más de 7 mil dólares-.

Sin embargo, el tiempo corre y el cuadro se agrava cada día más: la mujer de 51 años tiene el abdomen hinchado porque los tumores hacen presión sobre una arteria y esto impide que la sangre circule por su cuerpo.

“Si mi esposa fallece acá, no hay forma de trasladarla. Quedarme acá solo con mi hija y en esta situación sería tremendo. Allá tenemos a la familia, mis hermanos, sus hijas mayores, sus tres hermanas, su mamá… Hay otra contención y tenemos nuestros amigos para apoyarnos”, agregó.

Para lograr este objetivo, lanzó una campaña de recaudación de fondos en Facebook. La idea es que cada persona colabore con lo que pueda así ellos pueden comprar sus pasajes de regreso a Argentina y la medicina que necesitan para hacerlo. También ofrece su cuenta bancaria para que quienes puedan le realicen un depósito.

“Yo trato de hacerme fuerte y sostener a todos. Asistir a mi mujer y a la vez que la nena esté lo mejor posible”, explicó

Su historia

Su lucha comenzó en 2013 cuando la enfermedad fue detectada en el ojo izquierdo y Fabiola tuvo que ser sometida a una enucleación. A esa primera intervención, le siguieron algunas tomografías y resonancias hasta que, en 2019, le detectaron que la enfermedad había hecho metástasis en el hígado.

En Buenos Aires, visitaron a todos los especialistas en cáncer de melanomas de coroides -como la doctora Gabriela Cinat y el doctor Enrique Díaz Cantón- y la única solución que encontraron fue realizar un ensayo clínico en Estados Unidos.

Con la valija cargada de ilusiones, la familia viajó y tocó las puertas de la Embajada Argentina para poder acceder a los tratamientos médicos. Los tumores comenzaron a reducir su tamaño hasta que, en mayo de 2020, la droga empezó a fallar.

“Fabiola pierde movilidad cada día y cuanto más tiempo pase, menos posibilidades nos quedan. Tiene el estómago como una persona de 9 meses por la masa tumoral. También tiene tomado el hígado y el páncreas. Pesa 58 kilos, pero tiene piernas de una persona de 180 kilos”, comentó.

 Las chances de que Fabiola pueda salir del cuadro son cada vez más lejanas, pero Mauro y su familia esperan volver a casa para poder transitar los días más difíciles con sus seres queridos.

Quienes deseen contribuir pueden hacerlo a través de la campaña de recolección de dinero de Facebook o a la cuenta del banco Wells Fargo 9798411014.