Un hombre de Nueva Jersey que participó de los disturbios en el Capitolio forma parte del grupo Qanon

Foto: Samuel Corum/Getty Images

La agrupación  de extrema derecha considera que existía una conspiración para derrocar al expresidente Donald Trump. Actualmente, el hombre permanece detenido a la espera del inicio del juicio sobre la causa.

Más de una docena de residentes de Nueva Jersey que habrían participado de los gravísimos disturbios en el Capitolio en enero pasado aguardan el inicio del juicio sobre la causa.

Uno de ellos es Scott Fairlamb, de Sussex, que es propietario de un gimnasio en Pompton Lakes y está acusado de haber sido uno de los atacantes en el asalto al Congreso.

La participación de Fairlamb no admite dudas, ya que él mismo lo ha confesado públicamente y ha dicho que “lo volvería a hacer” en el caso de que una situación así ocurra nuevamente.

Inclusive, Fairlamb está acusado de haber golpeado y reducido a un policía, ya que el hombre cuenta con conocimientos de artes marciales mixtas. Por ello, permanece detenido actualmente a la espera del comienzo del proceso judicial.

Esta semana, se conocieron las declaraciones de los fiscales que investigan la causa, y varios detalles que involucran a Fairlamb son esclarecedores sobre sus firmes convicciones conspirativas, “de un ignoramiento absoluto por el estado de derecho”, según los letrados.

“Todas sus acciones y palabras de ese día indican una intención específica de obstruir el procedimiento en el Congreso, a través del miedo, la intimidación y la violencia”, señalaron los abogados.

Además, comprobaron que el hombre pertenece y participa en el grupo conspirativo Qanon, que milita una rebuscada teoría conspirativa, según la cual existía un plan de un estado paralelo para derrocar al expresidente Donald Trump.

Este “estado profundo” estaría liderado por Barack Obama, George Soros, Hillary Clinton y algunas estrellas de Hollywood, como Tom Hanks y Ellen DeGeneres, que participarían en una red internacional dedicada a la pedofilia. Según Qanon, Trump estaba liderando una investigación contra ellos para prevenir un presunto golpe de estado que iba a perpetrarse a inicios de este año.

Estas teorías, a las cuales suscribía Fairlamb, demuestran para los fiscales que él “viajó al Capitolio preparado para cometer violencia, y que no tiene remordimiento de los eventos que ocurrieron”. 
“Es un peligro para la comunidad”, concluyeron, por lo que pidieron que permanezca detenido pese a que el hombre pidió aguardar el inicio del juicio en libertad.

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