Trump y Biden se enfrentaron en un debate plagado de interrupciones, insultos y acusaciones

Los candidatos presidenciales se vieron las caras en el primero de los tres encuentros televisivos antes de las elecciones. Con poco contenido para conclusiones políticas, el evento estuvo marcado por las continuas faltas de respeto entre ambos.

El presidente Donald Trump y su contrincante por el Partido Demócrata, Joe Biden, se vieron las caras en el primer debate presidencial, que se llevó a cabo en la ciudad de Cleveland.

Aunque era de esperar que Trump proponga un diálogo confrontativo y agresivo, el debate sobrepasó todos los límites vistos hasta el momento, ya que estuvo plagado de situaciones de extrema tensión, con insultos, interrupciones constantes y acusaciones mutuas.

Desde un inicio, se pudo vislumbrar que entre los candidatos no iba a haber mucha cordialidad. Cuando ingresaron al estudio, tan solo intercambiaron un frío saludo a la distancia, sin estrecharse la mano o algo por el estilo, algo que sí ocurrió hace cuatro años entre Hillary Clinton y Trump.

La tónica encendida del debate siempre fue la misma, aunque fue creciendo a medida que avanzaba la velada. Al comienzo, ante las interrupciones de Trump, Biden optó por quedarse callado y evidenciar las faltas de respeto de su rival aunque luego no se guardó nada y lo tildó de “payaso” y “mentiroso”.

“Eres el peor presidente de la historia de Estados Unidos”, acusó Biden, a lo que Trump respondió: “He hecho más por el país en 47 meses que tú en 47 años”.

El moderador del evento, Chris Wallace -usualmente un periodista de perfil alto y con gran dominio de las entrevistas, su fuerte en la profesión- se vio totalmente sobrepasado por la situación, ya que los candidatos no hicieron caso de sus constantes pedidos de silencio y pausa.

Uno de los seis tópicos principales fue la polémica nominación de Amy Barrett para la Corte Suprema por parte de Trump, que se justificó diciendo que los republicanos tienen “el Senado (necesario para aprobar su postulación), la Casa Blanca, una excelente candidata y suficiente tiempo”.

“Los demócratas no dudarían en hacerlo, pero no tienen el Senado”, opinó, aunque Biden le recordó que hace cuatro años, durante la presidencia de Barack Obama, ocurrió exactamente lo contrario y se decidió aguardar al final del proceso electoral.

“Ya estamos en medio de una elección. Por eso deberíamos esperar a ver qué dice el pueblo estadounidense y saber a quiénes elige”, expresó el ex vicepresidente.

Más adelante, se enfrentaron por el tema del año a nivel mundial: la pandemia, un tópico en el cual Biden dijo que su rival actuó “irresponsablemente”, lo que lleva a que nadie “confíe en él”.

“Éste (en referencia a Trump) es el mismo hombre que dijo que para Pascuas la pandemia iba a desaparecer. También nos recomendó que tomemos lavandina”, recordó.

El presidente, en tanto, se defendió y dijo que el país atraviesa dificultades debido al sistema de salud que heredó de su predecesor, Barack Obama. “Es un desastre, y no importa cuán bien trate de manejarlo”, dijo, y aseguró que Biden quiere “crear un sistema socialista”, a diferencia suya, que desea “mantener abierto” el país.

La conclusión que se desprende del debate es que la escalada de agresividad impidió que se expongan las plataformas de ambos candidatos, en una pelea en donde ambos contendientes se consideraron ganadores, aunque el veredicto real lo darán los votantes el 3 de noviembre.