Trump se encamina a nombrar a un nuevo juez en la Corte Suprema antes de las elecciones

Foto: AP

El mandatario aseguró que nominará al sucesor de Ruth Ginsburg durante esta semana. Debido a la mayoría que los republicanos tienen en el Senado, su candidato sería aprobado sin problemas antes del 3 de noviembre.

El presidente Donald Trump se encamina a nombrar a un nuevo juez en la Corte Suprema de Justicia antes de las elecciones, tras el fallecimiento de Ruth Ginsburg la semana pasada.

Esa temática ha sido el centro de la polémica de los últimos días en el país, debido a que la designación “exprés” de un sucesor de Ginsburg pone de manifiesto las chances certeras de perder las elecciones ante Joe Biden que vislumbra Trump.

El propio presidente ya aseguró que nominará al posible nuevo juez (o jueza, ya que muchos especulan que se trataría de una mujer) a finales de esta semana, para que luego el Senado lo trate en el corto plazo.

En la Cámara alta, los republicanos tienen mayoría, aunque la incógnita principal pasa por saber cuántos efectivamente votarán a favor de una iniciativa tan controvertida.

En 2016, se dio una situación similar –el juez Anthony Scalia murió en un año electoral– y varios republicanos salieron al cruce de Barack Obama y le exigieron que su reemplazante sea designado luego de los comicios. Eso efectivamente sucedió, y Donald Trump (y no Obama) fue quien nominó a Neil Gorsuch, el sustituto de Scalia.

Cuatro años después, algunos de los nombres que en 2016 fueron emblemas de esa prédica republicana hoy ya manifestaron que votarán al sucesor de Scalia antes de los comicios. 

Entre ellos, se encuentran el ex candidato presidencial Mitt Romney y el senador Lindsey Graham, que han sido duramente criticados en las últimas jornadas (inclusive, Graham debe soportar una manifestación en la puerta de su vivienda).

Por el contrario, ya dos senadoras republicanas -Lisa Murkowski y Susan Collins- anticiparon que votarán en contra, y recibieron una reprimenda de parte del presidente, que amenazó con duras represalias para quienes se opongan a la iniciativa.

Sin embargo, el líder republicano en el Senado y principal organizador de esta medida, Mitch McConnell, cuenta de todas formas con los votos para aprobar el proyecto. Sería necesario que otros dos parlamentarios de su partido rechacen la nominación, algo que con la confirmación de Romney y Graham parece haber quedado descartado.

De esta manera, se agrega un condimento más a la agenda preelectoral que ya es conocida por todos, y que incluye la crisis económica, el caos sanitario y la brutalidad policial. La duda pasa ahora por saber a quién beneficiará esta nominación y eventual confirmación de un nuevo juez en el máximo tribunal.

Por un lado, Trump y McConnell piensan que una temática tan controvertida podría agitar las aguas, polarizar al electorado y movilizar a sus votantes a asistir a las urnas en noviembre.

Curiosamente, lo mismo sostienen algunos demócratas: la indignación por la jugada republicana podría terminar de convencer a algunos indecisos de inclinarse por Biden, que les pidió a los senadores republicanos que “sigan su conciencia” y rechacen la nominación de Trump.

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