Trump rechaza las nuevas solicitudes de DACA y prorroga las autorizaciones vigentes por un año

Foto: AP

El Gobierno realizó un nuevo avance contra los “dreamers”, pese a que la Corte Suprema le había ordenado restituir el programa. Además, volvió a amenazar con “rescindirlo completamente” en el futuro.

El gobierno del presidente Donald Trump anunció que rechazará todas las nuevas solicitudes del programa DACA y prorrogará por tan solo un año los que ya se encuentran vigentes.

De esta forma, el mandatario vuelve a encabezar una polémica en relación a este programa, que actualmente autoriza a permanecer en el país a cerca de 650.000 hijos de inmigrantes, que son conocidos popularmente como “dreamers”.

Hace unas semanas, la Corte Suprema le había ordenado que restituya completamente los beneficios para las personas incluidas en el programa, debido a que Trump había querido señalarlo como inconstitucional. Desde allí, el jefe de Estado ha tenido gestos sumamente contradictorios.

Apenas se conoció el fallo, lo calificó como “horrible y políticamente cargado” y aseguró que seguiría avanzando contra los “dreamers”. Sin embargo, a las pocas semanas anunció que les otorgaría “un camino a la ciudadanía” mediante un decreto, algo que comenzó a desarmarse poco a poco, ya que los propios funcionarios del Gobierno empezaron a admitir recientemente que habían puesto las nuevas solicitudes en suspenso.

La decisión -aparentemente- definitiva del mandatario parece haber llegado este martes, ya que se publicó un memorándum interno del Departamento de Seguridad Nacional, que puede consultarse libremente en internet y dispone fuertes avances contra los derechos de los “soñadores”.

En el comunicado, que lleva la firma del secretario interino de Seguridad Nacional, Chad Wolf, se anuncia el rechazo a todas “las solicitudes nuevas, en curso o pendientes” (que afecta a cerca de 66.000 personas que están en condiciones formales de acceder a DACA)  y la “limitación” de las autorizaciones vigentes “a un año después de la emisión del memorándum”, lo que perjudica directamente a los 650.000 beneficiarios actuales del programa.

Además, a estos últimos les prohíbe regresar a sus países de origen excepto por “circunstancias especiales”, como un funeral, un casamiento o un evento familiar de importancia, aunque la administración presidencial ha denegado incluso estas solicitudes recientemente. 

Por su parte, Wolf también dejó abierta la posibilidad de que “por importantes razones políticas” se pueda llegar a la posibilidad de “rescindir totalmente” el programa. Entre esos motivos, adujo que se podría ir en contra de leyes vigentes y también manifestó “la preocupación de que la existencia de un programa como DACA pueda alentar a las personas a emprender un peligroso viaje a este país, poniendo en peligro innecesariamente a niños”.

Sin embargo, aclaró que la definición formal de la continuidad del programa debería tomarla el Congreso, por lo cual es posible que todo se defina bajo una nueva composición del Parlamento (y, quizás, con un nuevo presidente) si es que el debate se alarga y se realiza luego de las elecciones de noviembre.

“El Departamento continuará analizando la política y consideraremos algunas acciones futuras, pero es un hecho que el Congreso es el que debe actuar sobre este asunto”, manifestó.

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