Trump pone “en suspenso” las nuevas aplicaciones realizadas en el programa DACA

Foto: AP

Pese a que la Corte Suprema obligó al presidente a restaurar los beneficios para los “dreamers”, su administración no ha aprobado nuevas solicitudes en las últimas semanas. Por ello, la Justicia dictaminó que el mandatario debe aclarar en qué situación se encuentra el programa dentro de los próximos 30 días.

El Gobierno federal protagoniza una nueva polémica en el caso DACA, que ha estado en el centro de la agenda política en las últimas semanas debido a que la Corte Suprema dictaminó que el programa es constitucional y debe seguir en funcionamiento.

La iniciativa beneficia directamente a alrededor de 650 mil “dreamers”, que son los hijos de inmigrantes ilegales, a los cuales se les permite trabajar legalmente pese a no ser considerados ciudadanos estadounidenses.

Tras la decisión del máximo tribunal, que obligó a la presidencia a restaurar DACA y volverlo a poner en plena vigencia, algunos funcionarios cercanos a Donald Trump admitieron públicamente que han puesto las nuevas aplicaciones del programa “en suspenso”, al aguardo de que la administración presidencial determine el futuro del mismo.

“Las solicitudes serán recibidas, pero no serán otorgadas ni rechazadas. En su lugar, las retendremos y las colocaremos en espera”, afirmó Stephen Pezzi, abogado del Departamento de Justicia.

Debido a esta demora, los reveses judiciales para el Gobierno no solo se quedaron en la Corte Suprema, sino que el juez federal Paul Grimm intervino y obligó al Estado a “aclarar la situación del programa en los próximos 30 días”, debido a que un grupo de damnificados se organizó y presentó una nueva demanda judicial para que se aceleren los tiempos.

“Nadie sabe lo que está pasando y por qué la demora se extiende tanto. Esto refuerza la impresión de que el Gobierno ​​no está cumpliendo con el estado de derecho «, criticó el abogado de los demandantes, John Freedman.

Éste es uno más de la serie de cruces que, a lo largo de su presidencia, Trump ha encabezado contra este importante grupo de personas, los cuales en su mayoría son latinos.

Antes del fallo, se pronunció en reiteradas oportunidades en contra de ellos y trató de expulsarlos del país. Luego del dictamen, siguió cargando contra los “dreamers” y calificó la decisión de la Corte como “horrible y políticamente cargada”.


Sin embargo, hace dos semanas dio marcha atrás en su avanzada y afirmó que les daría “un camino a la ciudadanía” a los “dreamers”, el cual formaría parte de “una gran ley de inmigración” que llevaría la firma del presidente a través de una orden ejecutiva.

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