Trump negará el ingreso a estudiantes extranjeros para cursos 100% online

La restricción afecta a los inmigrantes que deseen inscribirse a una institución educativa en cursos que también pueden brindarse de manera virtual. 

El presidente Donald Trump finalmente impuso restricciones para aquellos estudiantes extranjeros que quieran venir a capacitarse a Estados Unidos. La ordenanza llega días después de que el mandatario tuviera que dar marcha atrás a su intento de deportar y suspender las visas de los estudiantes que ya estaban radicados en el país. 

La medida aplica a aquellos alumnos que se hayan matriculado después del 9 de marzo y permanecerá un tiempo más, por lo menos mientras dure la pandemia. Si bien esto no afectaría a los estudiantes que actualmente viven en el país, marca una clara intención del presidente Trump con las generaciones de extranjeros venideras. 

El servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) anunció que aquellas personas que busquen ingresar al país para inscribirse en un curso que también se dicta de manera virtual no podrán hacerlo, pero sí tendrán la posibilidad de estar “fuera de Estados Unidos y tomar clases totalmente online”. 

En una primera instancia, la decisión del mandatario era derogar las visas M-1 y F-1, que en un contexto normal son otorgadas a miles de estudiantes provenientes de todo el mundo. Según fuentes de la Casa Blanca, su intención no era deportar a extranjeros del país sino presionar a las instituciones para que reiniciaran las actividades presenciales. 

La medida causó la indignación de reconocidas universidades como Harvard y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) que levantaron una demanda en su contra, a la que se le sumaron abogados de 17 estados que defendían a los alumnos extranjeros y calificaron la acción jurídica como “cruel, abrupta e ilegal”.

Finalmente la medida debió dar marcha atrás y se permitió que estudiantes extranjeros permanezcan en el país, aún si sus centros educativas optan por el aprendizaje virtual.  Independientemente de las proyecciones de los estudiantes extranjeros, el aporte que le realizan estas personas a la economía estadounidense es lo que le permite a las instituciones mantener sus «estándares de excelencia».

Se estima que en el periodo 2018-2019 los alumnos internacionales proporcionaron un total de 41.000 millones y posibilitaron 450.000 empleos directos. A partir de esta nueva normativa, y hasta que se fije lo contrario, no tendrán permitido el ingreso al país pero sí podrán capacitarse vía internet desde sus lugares de origen.

Translate »