Trump fijó el pago de asistencia por desempleo en 400 dólares semanales

Tras una falta de acuerdo entre los legisladores del Congreso para un paquete de alivio por COVID-19, el mandatario aprobó el nuevo monto de asistencia financiera para la población.

El presidente Donald Trump aprobó la extensión de los beneficios por desempleo de la Ley Ley de Ayuda, Alivio y Seguridad Económica por Coronavirus (CARES) hasta fin de año y estableció un pago de asistencia federal por 400 dólares semanales para las personas que perdieron su trabajo debido al COVID-19.

“Los demócratas del Congreso impidieron nuestros esfuerzos para extender este alivio”, refirió el mandatario sobre la decisión que tomó sin la aprobación del senado, alegando que las conversaciones entre legisladores demócratas y republicanos se estancaron y no definieron una prolongación del paquete de ayuda.

El monto de 400 dólares aprobado por Trump significa un tercio menos de los 600 dólares que las personas estaban recibiendo antes del vencimiento de la protección federal el 31 de julio, pero es un monto superior a los 200 dólares que habían propuesto los republicanos con la Ley HEALS (Salud, Asistencia Económica, Protección de Responsabilidad y Escuelas).

Sobre el pago del nuevo beneficio de 400 dólares, Trump dijo que se “distribuiría rápidamente” y un 25% será cubierto por los estados y el 75% restante lo manejará el gobierno federal. También anunció que la excepción de pago de impuesto al salario se extenderá hasta fin de año para quienes no devengan más de 100 mil dólares anuales. Esta medida beneficiará a un 98% de los estadounidenses.

A su vez, el presidente prometió que en caso de ser reelecto en noviembre “me propongo conseguir que esas vacaciones fiscales sean permanentes, condonar estos impuestos”, aunque la medida anunciada por Trump pudiera poner en aprietos a algunos estados que presentan déficits por la pandemia, considerando que el último paquete de alivio fue cubierto al 100% por Washington.

La presidenta demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y el líder de los demócratas, Chuck Schumer, calificaron las medidas como “inviables, débiles y cortas” y culparon a Trump de “empujar a los estados hacia una mayor crisis presupuestaria” porque no “comprende la gravedad o la urgencia de las crisis de salud y económica que acechan a las familias trabajadoras”.

La acción que Trump ha tomado unilateralmente sin el consentimiento del Senado -que es el facultado por la Constitución para administrar los fondos federales- pudiera arrastrar acciones legales, aunque el mandatario retó a los legisladores demócratas. “Si nos demandan, es alguien que no quiere que la gente obtenga dinero. Eso no va a ser algo muy popular”, manifestó.

El senador demócrata por Oregón, Ron Wyden, indicó que el Presidente busca desviar la atención de su fracaso. “Es una estafa clásica de Donald Trump: actuar en el liderazgo mientras roba a la gente el apoyo que necesitan desesperadamente”. Mientras que el principal republicano del Comité de Finanzas del Senado, Chuck Grassley, señaló que el decreto “pone al pueblo estadounidense primero, en comparación con los juegos políticos continuos de los demócratas”.

A pesar de que el presidente Trump reconoce las posibles consecuencias de su decisión, argumentó que debió intervenir en la promulgación del decreto por la situación económica que afecta al país. Su postura puede apuntar a capitalizar votos y reconocimiento de cara a noviembre, cuando se ubica dos dígitos por debajo de Biden en algunas encuestas.  

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