Trump cierra indefinidamente la frontera sur del país

Foto: Gordon Hyde

Decenas de miles de inmigrantes quedaron “atrapados” en México en condiciones insalubres y de hacinamiento que promueven los contagios de Coronavirus, tras el cierre de frontera ordenado por Estados Unidos en el marco de la pandemia, según denunció hoy la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de Derechos Humanos.

La frontera sur de Estados Unidos quedará oficialmente cerrada desde mañana y sin fecha de reapertura para los miles de demandantes de asilo que se agolpan en el norte de México, de acuerdo a la orden firmada anoche por el director del Centro de Control de Enfermedades (CDC), Robert Redfield.

La orden autoriza a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza a expulsar de manera inmediata, sin mediar un proceso, a miles de migrantes, incluidos los solicitantes de asilo, bajo el argumento de evitar un posible brote en los centros de detención migratorios.

El gobierno del presidente Trump emitió en marzo la primera orden con vigencia de 30 días, y fue prorrogada por otro mes en abril. Está vez, el documento no tiene una fecha de vencimiento, aunque señala que los CDC revisarán las cifras de la pandemia cada 30 días para garantizar si sigue siendo necesaria.

Sea efectivamente por una cuestión sanitaria; por una movida política o por simple antojo del impulsivo presidente, lo concreto es que desde el 20 de marzo hasta finales de abril, Estados Unidos rechazó en la frontera a más de 20.000 personas y, con esta determinación, las cifras se incrementarán ampliamente.

En la frontera sur del país, miles de inmigrantes centroamericanos se encuentran en estaciones del Instituto Nacional de Migración hacinados e imposibilitados para retornar a sus países de origen. 

De esta manera, la decisión de Trump pone a los migrantes en un angustiante laberinto sin salida, ya que no pueden ingresar a Estados Unidos, pero tampoco pueden regresar a sus países  (aquellos miles de viajeros que no son mexicanos) o se les dificultará mucho volver a sus ciudades natales por las restricciones de movilidad impuestas ante la pandemia

La coordinadora del área de asilo de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de Derechos Humanos, Daniela Reyes Rodríguez, alertó que “la pandemia de coronavirus agrava afectaciones ya existentes en el sistema migratorio mexicano”

En México, la migración aumentó desde octubre de 2018, cuando caravanas con miles de migrantes centroamericanos comenzaron a ingresar organizadamente al país para llegar a Estados Unidos. En junio pasado, ambos países llegaron a un acuerdo y México militarizó sus fronteras.

Por otro lado, desde que empezó la pandemia de Coronavirus, en México se produjeron varios motines en algunos centros migratorios por falta de condiciones. Juan Pablo Álvarez, un asociado del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) en México, señaló que en el país hay cerca de 4.800 personas solicitantes de asilo que viven en 89 albergues, por lo que cerrarlos por la pandemia es inviable.

La situación es apremiante por donde se la mire. El país azteca confirmó hoy que la cifra de infectados por Coronavirus alcanzó las 56.500 personas y más de 6.000 han muerto durante la pandemia, por su parte, Estados Unidos lidera la triste estadística mundial, contabilizando 1,565,267 casos positivos y 94,083 muertes. En el medio de todas esas cifras están los migrantes, que no saben para donde mirar en busca de un futuro mejor.

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