¿Qué ocurriría si Trump pierde las elecciones y se niega a ceder el mando?

Foto: Diego Cambiaso - Flickr

El aspirante presidencial demócrata Joe Biden se acerca a la puerta de la Casa Blanca, apenas por debajo de los 270 votos electorales necesarios para ganar, pero, ¿qué sucede si derrota a Trump y éste se niega a asumirlo?

Joe Biden supo anticiparse a la posibilidad de que el presidente Donald Trump se mantenga firme en su postura de no admitir una eventual derrota. Volvamos a junio, cuando dijo que estaba “absolutamente convencido” de que los militares destituirían a Trump “con gran rapidez” para el 20 de enero, el día de la asunción oficial.

Pero el general Mark Milley, presidente del Estado Mayor Conjunto, aseguró el mes pasado que tiene la intención de mantener al ejército fuera de cualquier disputa electoral. “Esta no es la primera vez que alguien sugiere que podría haber una elección impugnada. Y si la hay, los tribunales y el Congreso de los Estados Unidos lo manejarán de manera apropiada. El ejército estadounidense no tiene ningún papel en la determinación del resultado”, explicó.

Con la votación final en disputa, los estados con gobernadores demócratas pero legislaturas republicanas, incluidos las áreas claves en los campos de batalla de Pensilvania, Carolina del Norte, Michigan y Wisconsin (los dos últimos ya han sido consignados para Biden), posiblemente podrían terminar enviando dos grupos distintos de votos del Colegio Electoral.

Ante este escenario, esos estados tendrán dos conjuntos de votos electorales en competencia y, como presidente del Senado, el vicepresidente republicano Mike Pence, tendrá la compleja tarea de desentrañar la situación.

Entre sus opciones, podría optar por descartar ambos conjuntos de votos de esos estados, lo que significa que ninguno de los candidatos podría alcanzar los 270 votos electorales necesarios para hacerse con la presidencia. En ese caso, los miembros del Congreso votarían por presidente y vicepresidente.

La Cámara de Representantes votaría por presidente, y la delegación de cada estado obtendría un voto compartido, y se necesitaría una mayoría simple de 26 votos para elegir. En tanto, en el Senado, cada senador obtiene un voto, con una mayoría simple de 51 votos necesarios para elegir. Pero si alguno de esos cuerpos no logra alcanzar la mayoría, la trama se complica aún más.

Si el Senado elige un vicepresidente pero la Cámara de Representantes no elige a un presidente, el vicepresidente electo actúa como presidente hasta que se resuelva el estancamiento.

Ahora bien, en caso de que ninguno de los cuerpos puede llegar a una conclusión antes del Día de la Inauguración, entonces comienza la línea de sucesión del mandatario y la presidenta de la Cámara de Representantes, actualmente Nancy Pelosi, se desempeñaría como presidenta hasta que se desate el nudo.

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