Putin anuncia que Rusia registró la primera vacuna contra el Coronavirus

Foto: Kremlin

Pese a que aún no comenzó la fase 3 de ensayos, el presidente aseguró que la dosis otorga “una inmunidad duradera” y contó que una de sus hijas se la aplicó y solo “tuvo un poco de fiebre”.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, anunció que Rusia registró la primera vacuna contra el Coronavirus, en una sorpresiva conferencia de prensa que se llevó a cabo este martes.

“Esta mañana, por primera vez en el mundo, se ha registrado una vacuna contra el nuevo Coronavirus”, destacó el mandatario, que aseguró que la fórmula otorga “una inmunidad duradera” y “es bastante eficaz”.

Además, en una búsqueda de brindar tranquilidad a la comunidad internacional, contó que una de sus hijas se aplicó dos dosis y “solo tuvo un poco de fiebre” con el primer suministro, algo que ocurrió -siempre según su versión- con menor fuerza en la segunda aplicación.

“Se siente bien y tiene un alto número de anticuerpos”, agregó Putin, que no especificó cuál de sus dos hijas -Katerina, que es bailarina acrobática, o Maria, endocrinóloga pediátrica- fue la que se aplicó la vacuna.

Aunque la noticia causó impacto mundial, porque significa que Rusia confía en que esta fórmula es válida para combatir el Coronavirus y otorga una inmunidad prolongada, lo cierto es que todavía no comenzó la fase 3 de pruebas, que consiste en realizar testeos masivos en humanos.

Se espera que esa etapa comience este miércoles, pero la producción a gran escala iniciaría en septiembre, algo que muchas farmacéuticas ya están realizando y que también puede verse como una muestra de confianza en esas fórmulas. Por ende, el registro ruso de su vacuna es un paso importante, pero no necesariamente significa que se encuentre más avanzada que otros proyectos.

“Esto no significa que mañana empiece la vacunación. Eso tomará su tiempo. Es una noticia muy buena, pero no significa que se haya desarrollado una producción a gran escala”, aclaró en diálogo con medios argentinos el embajador de ese país en Rusia, Ricardo Ernesto Lagorio.

De hecho, la semana pasada la Organización Mundial de la Salud (OMS) había mencionado seis vacunas que se encontraban en la primera línea de la carrera contra el COVID-19, entre los cuales no se encontraba la rusa: tres de laboratorios chinos, dos estadounidenses (la de las farmacéuticas Pfizer y Moderna, que no estaría lista antes de las elecciones pese a los deseos de Donald Trump) y una británica (la del laboratorio AstraZeneca, en colaboración con el Instituto Jenner de la Universidad de Oxford).

Por ello, la OMS se pronunció con suma cautela tras el anuncio ruso, y sostuvo que “acelerar los procesos no debe significar poner en compromiso la seguridad”, en referencia a la poca confianza que tienen los laboratorios occidentales y algunos especialistas sobre la fiabilidad de la vacuna rusa.

Esta actitud de algunas farmacéuticas fue criticada por Kirill Dmtriev, director del Fondo Ruso de Inversiones Directas -un organismo creado por el gobierno ruso que actúa como catalizador de las inversiones de ese país- quien afirmó que “forma parte del comportamiento competitivo de algunas compañías farmacéuticas occidentales, que quieren dominar el mercado de las vacunas y no tener competencia”.

“El Ministerio de Salud de Rusia seguirá todos los protocolos requeridos para su aprobación. No se va a tomar ningún atajo”, garantizó.