Por la variante Delta, crece el retorno del barbijo y las órdenes de vacunación

Foto de Anna Shvets en Pexels

Más estados y ciudades del país restablecieron la obligatoriedad del barbijo y la vacunación contra el Coronavirus, en medio de un fuerte rebrote causado por la variante Delta que disparó las hospitalizaciones a niveles que no se veían desde el año pasado.

La crisis se atribuye a la mayor contagiosidad de la variante Delta y a la renuncia a vacunarse, tanto que el país recién alcanzó ayer, un mes después de lo pretendido, la meta del Gobierno de aplicar al menos una dosis al 70% de la población adulta para el 4 de julio pasada.

Ese porcentaje era el extremo inferior del rango de vacunación que según estimó en un principio el Gobierno iba a ser necesario alcanzar para lograr la inmunidad de rebaño.

Sin embargo, ahora ese nivel se considera insuficiente a tal fin ya que la variante Delta constituye más del 90% de los casos y es tan contagiosa que ha permitido un resurgimiento del virus con una fuerza inesperada.

Ayer no hubo celebraciones en la Casa Blanca tras anunciarse que se había alcanzado la meta, y tampoco se fijaron nuevos objetivos.

Luego de que la campaña arrancara a todo vapor con la llegada de Biden a la Casa Blanca, en enero, la tasa de vacunación se estancó desde abril, sobre todo en las regiones políticamente conservadoras del Sur y el Medio-Oeste, así como entre la población más joven, la de ingresos más bajos y las minorías raciales.

Estados Unidos aún no ha alcanzado la otra meta del Gobierno demócrata de vacunar plenamente a 165 millones de estadounidenses para el 4 de julio. Aún está a 8,5 millones de personas de lograrlo.

Los nuevos casos diarios se han multiplicado por seis el mes pasado, hasta un promedio de casi 80.000, un nivel no visto en el país desde mediados de febrero.

Las muertes diarias se incrementaron en las últimas dos semanas de un promedio de 259 a 360.

Todavía se está bien lejos de las 3.400 muertes y 250.000 casos diarios de la peor parte del brote, en enero, pero algunas zonas están teniendo cifras récord, y casi todas las muertes y casos graves corresponden ahora a personas no vacunadas.

El rebrote obligó a muchos estados y ciudades a dar marcha atrás con el levantamiento de algunas medidas, justo cuando parecía que el país se encaminaba a un verano casi normal.

Autoridades de salud de San Francisco y de otros seis condados de la Bahía de San Francisco, en California, anunciaron anoche que el barbijo vuelve a ser obligatorio en espacios públicos cerrados tanto para vacunados como para no vacunados, informó la cadena CNN.

En el estado de Nueva York, el gobernador Andrew Cuomo dijo ayer que los trabajadores de los aeropuertos de la ciudad de Nueva York tendrán que vacunarse o hacerse test cada semana.

Cuomo no llegó a ordenar ni el uso de máscaras ni la vacunación para el público en general, pero porque dijo que no tenía autoridad legal para hacerlo.

El estado de Nueva York dispuso la semana pasada la vacunación obligatoria a todos los trabajadores de la salud a partir de septiembre.

McDonald’s, por su parte, anunció que todos sus empleados y clientes deberán volver a usar barbijo en muchos de sus locales en Estados Unidos sin importar si están vacunados o no.

Translate »