Pence visitó una región clave de Pensilvania y prometió “nuevos trabajos para millones de estadounidenses”

El vicepresidente habló en Exeter, dentro del condado de Luzerne, al norte del Lehigh Valley. Esa región fue clave en 2016 para que Trump pueda obtener el triunfo ante Hillary Clinton.

El vicepresidente Mike Pence, que está candidateado para repetir su cargo por el Partido Republicano, visitó el condado de Luzerne, una región clave de Pensilvania de cara a las próximas elecciones.

Ese condado fue de vital importancia para Donald Trump en 2016, cuando una región históricamente demócrata se volcó masivamente en su apoyo y le permitió ganar por menos del 1% de diferencia en el estado.

Así, obtuvo delegados claves que le permitieron obtener el triunfo y acceder a la presidencia, pese a que cayó en los resultados generales por casi tres millones de votos ante Hillary Clinton.

Por ello, no es de extrañar que Pensilvania en general -y esa región del estado en particular, al igual que la zona de Pittsburgh- sean foco de la atención de ambos partidos, lo que llevó a que el lunes Joe Biden visite el estado y este jueves lo haga Trump.

En su pronunciamiento, Pence centró su discurso en la cuestión económica y casi ni mencionó la violencia racial que vive el país, debido a que lo hizo Trump poco tiempo antes en Kenosha, algo que fue remarcado por el propio Pence: “Está hoy (por este martes) allí para dejar en claro que defendemos la ley y el orden en cada ciudad de cada pueblo para cada estadounidense”, dijo.

“Nuestra economía está empezando a recuperarse, y eso nos permitirá obtener nuevos trabajos para millones de estadounidenses”, prometió. 

Acto seguido, sin mencionarlos, comparó a Biden con Trump: “¿En quién confían más para reconstruir esta economía? ¿En un político que comandó la recuperación más lenta desde la Gran Depresión? ¿O en un líder probado que construyó la mayor economía del mundo?”

Además, aprovechó para burlarse sutilmente de Biden, ya que el acto se desarrolló en el poblado de Exeter, a escasos 20 kilómetros de Scranton, la ciudad nativa del ex vicepresidente.

“No estamos muy lejos del hogar de la infancia de nuestros oponentes, pero ahora éste es el país de Trump”, indicó, lo que desató los aplausos de los cientos de partidarios que se acercaron a escucharlo, aunque también hubo algunos seguidores demócratas que se llegaron a las afueras del evento para criticar el discurso del vicepresidente.

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