Octava noche de protestas por la muerte de George Floyd en Nueva York

Foto: Flickr

A pesar de las medidas implementadas por el Estado para evitar la violencia en las calles, la ciudad vivió otra noche de caos y protestas raciales. 

Las autoridades de Nueva York aplicaron duras restricciones para impedir roturas y saqueos en la ciudad. Aún así, una multitud de manifestantes salió nuevamente a las calles para protestar por la muerte de George Floyd en manos de agentes de seguridad y, si bien los destrozos disminuyeron con las medidas, se observaron nuevos casos aislados de violencia. 

Las fuerzas de seguridad de la Gran Manzana se encontraron mucho más preparadas durante la noche del martes. Se reforzó la presencia de policías y se aplicó el toque de queda a partir de las 8 pm para lograr contener los disturbios. Además, prohibieron la circulación de colectivos, camiones de transporte y vehículos para trabajadores esenciales después de ese horario. 

Pese a los intentos de contener a los manifestantes, la violencia en las calles continuó desde muy temprano. Cerca de treinta minutos antes de que comience el horario restringido, una multitud de protestantes se dirigió a la Torre Trump en Manhattan, donde los esperaban cercas de acero y un gran trazado policial para evitar saqueos y contener el brote.  

El actual comisionado de la policía de Nueva York, Dermot Francis Shea, utilizó su cuenta de twitter para referirse a la situación crítica que viven los uniformados en estos días, con diversos casos de violencia por parte de los manifestantes que se enfrentaron en duras batallas contra el cuerpo de seguridad. 

“Todos los días, nuestros oficiales dejan sus propias familias y hogares para proteger la suya, mientras les disparan, arrojan cócteles Molotov a sus vehículos y los atropellan intencionalmente. Pusieron sus vidas en juego para cumplir el juramento que hicieron para garantizar la seguridad pública”, destacó Shea. 

Las manifestaciones violentas ponen en duros aprietos al alcalde Bill de Blasio por no poder controlar la situación. El gobernador Andrew Cuomo criticó duramente su accionar y amenazó con desplazarlo a menos que utilice el personal de seguridad para proteger a la población. “Tiene 38.000 personas de NYPD, es el departamento de policía más grande de los Estados Unidos de América”, destacó el jefe de estado. 

Si bien los informes indicaron un panorama de mayor tranquilidad, finalmente, y pese a los esfuerzos de los agentes de seguridad por controlarlo, este martes continuaron los hechos de violencia en Nueva York y se vivió la octava noche de protestas en nuestro país por la muerte de George Floyd. 

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