Murphy criticó duramente una fiesta con más de 700 personas en Nueva Jersey

Foto: AP

El pasado fin de semana, centenares de personas asistieron a una mansión en el municipio de Jackson, debido a un evento que se organizó a través de Airbnb. Tres personas fueron notificadas por la Policía y el vocero de la plataforma de alojamiento debió brindar aclaraciones.

El gobernador de Nueva Jersey, Phil Murphy, criticó duramente una fiesta con más de 700 personas que ocurrió el pasado fin de semana en una mansión del municipio de Jackson.

“¡Vamos, amigos, vamos! Ponen innecesariamente a muchos hombres y mujeres y a sus familias en riesgo”, se quejó Murphy este lunes, en diálogo con la prensa.

El evento en cuestión fue organizado a través de la plataforma Airbnb y congregó a alrededor de 700 personas y centenares de vehículos, pese a que las reuniones masivas están limitadas a 100 personas en espacios interiores y 500 en exteriores debido a la pandemia del Coronavirus.

Por la gran cantidad de personas, un vecino llamó a la Policía, que demoró varias horas en dispersar a la multitud e identificar a los responsables. Finalmente, se decidió citar a declarar a tres personas: el dueño del alojamiento y las dos presuntas organizadoras de la fiesta, quienes deberán comparecer por violar las normas dispuestas por el gobernador.

El propietario del lugar, Yaakov Weiss, se despegó de la responsabilidad en el evento, ya que aseguró que las reglas en Airbnb estaban claras en “no permitir fiestas y eventos” y aseguró que se retiró de su propiedad cuando todo comenzaba a salirse de control, con más de 200 personas que ya habían llegado a la mansión.

Por su parte, las supuestas organizadoras del evento son Patience Guanue, de 23 años, y Alicia Hinneh, de 22 años. El escándalo fue tal que incluso el vocero de Airbnb, Ben Breit, se vio obligado a despegarse de la fiesta y criticar a las organizadoras.

“Condenamos enérgicamente el comportamiento informado, que representa tanto una clara violación de las políticas comunitarias de Airbnb como un abuso particularmente grave durante esta crisis de salud pública”, señaló Breit, que afirmó que se decidió expulsar de la plataforma a Guanue y Hinneh por incumplir las normas.

Mientras tanto, la preocupación de la comunidad reside en saber si esta nueva fiesta -que se suma al que ocurrió hace una semana en Brick, con 400 personas- producirá un nuevo foco de contagios.

“Es demasiado pronto para saberlo. Debemos esperar para saber si se informa algún caso positivo. En ese caso, se identificarán los contactos estrechos y se pondrán en cuarentena para mitigar cualquier transmisión adicional”, garantizó el vocero de Salud del condado de Ocean, Brian Lippai, en diálogo con CNN.

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