Murió la jueza Ruth Bader Ginsburg, defensora de las causas liberales en la Corte Suprema de EE.UU.

Foto: AP

La magistrada, que era considerada un símbolo del feminismo y la justicia social, fue la segunda mujer en la historia en ocupar uno de los 9 asientos en el máximo tribunal del país.

La Corte Suprema de Estados Unidos informó que la jueza Ruth Bader Ginsburg, de 87 años, murió debido a “complicaciones de un cáncer metastásico de páncreas”.

“Nuestra nación ha perdido a una jurista de estatura histórica. Nosotros en la Corte Suprema hemos perdido a una querida colega. Hoy sufrimos, pero con la confianza de que las futuras generaciones recordarán a Ruth Bader Ginsburg como la conocimos, una incansable y resuelta campeona de la Justicia”, expresó en un comunicado el presidente del Tribunal Supremo, el juez John Roberts.

Hija de padres inmigrantes judíos, Ginsburg nació en Brooklin, Nueva York, el 15 de marzo de 1933. Pese haber logrado el primer lugar de su promoción en la Facultad de Derecho de Harvard, no recibió ninguna oferta de trabajo en su área, pero continuó ejerciendo en el mundo legal durante la década de los 60 en diversas tareas.

En 1972, cofundó el Proyecto de los Derechos de la Mujer de la Unión Estadounidense de las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés). Desde ahí defendió varios casos de discriminación contra las mujeres y promovió ante la Corte Suprema, la modificación de la Enmienda 14 de la Constitución, ya que la discriminación no era solo racial, sino también sexual.

Para 1980, fue nominada por el presidente Jimmy Carter para el Tribunal de Apelaciones de los Estados Unidos para el Distrito de Columbia donde desempeñó una gestión moderadora durante 13 años.

En 1993, el presidente Bill Clinton le otorgó la designación para ocupar uno de los nueve puestos en la máxima corte, un cargo que ejerció por 27 años en medio de amplios debates frente a una corte que cuenta con 5 escaños conservadores y 4 liberales.

Ginsburg fue la jueza de mayor edad y la segunda mujer en la historia en ocupar un cargo en la Corte Suprema, donde siempre abogó hacia el ala liberal por los derechos de las mujeres, el matrimonio entre parejas del mismo sexo y la lucha ante cualquier tipo de segregación relacionada con sexo, raza o religión, así como los derechos al voto, la inmigración y la atención médica.

La vacante que deja su partida, abre una lucha política por el equilibrio del poder en la Corte Suprema que actualmente es dominada por los republicanos 5 a 4. El líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, dijo que si el presidente Donald Trump presentaba un candidato antes de las elecciones para sustituir el puesto de Ginsburg,  se votaría. 

Sin embargo, la decisión marcaría una controversia, debido a que en el año 2016 cuando murió el juez Antonin Scalia, los republicanos le impidieron a Barack Obama la designación de un nuevo magistrado, argumentando que faltaban pocos meses para las elecciones y el nuevo presidente electo debía asumir esa decisión.Pocos días antes de morir, la magistrada manifestó en una carta que anhelaba que su reemplazo fuera nominado por un nuevo mandatario después de las elecciones del 3 de noviembre. «Mi más ferviente deseo es no ser reemplazada hasta que un nuevo presidente jure el cargo», dijo.

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