McConnell da indicios de que se podría aprobar a la nueva jueza entre noviembre y enero

Foto: AP

De esta forma, el nombramiento de Amy Barrett ocurriría entre las elecciones y el posible cambio de mandato, en vez de antes de los comicios. Sin embargo, aclaró que “la nominación pendiente es una gran ventaja” de cara a las elecciones.

El líder republicano en el Senado, Mitch McConnell, mostró por primera vez un indicio de que la Cámara alta podría aprobar entre noviembre y enero el nombramiento de Amy Barrett como jueza de la Corte Suprema de Justicia.

De esta forma, la designación de Barrett como sucesora de Ruth Ginsburg, que falleció hace unas semanas, se produciría entre las elecciones -pautadas para el martes 3 de noviembre– y el cambio o la renovación de mandato, previsto para el 20 de enero.

“Este Senado fue elegido para un período que termina en enero del próximo año. Con el presidente ocurre lo mismo, y no hay prerrogativas constitucionales reducidas para nosotros luego de las elecciones”, señaló McConnell

La afirmación no hizo más que aumentar las especulaciones sobre la fecha exacta en la que ocurrirá el debate en el Senado, ya que los republicanos no terminan de ponerse de acuerdo sobre qué momento les será conveniente para realizar la votación.

De un lado, algunos piensan que es mejor aguardar a las elecciones para evitar una posible indignación de votantes indecisos ante la rápida sustitución de Ginsburg, cuyo último deseo fue que su reemplazante sea nombrado luego de los comicios.

Este enojo de la pequeña porción del electorado que aún no decidió su voto podría traducirse en más apoyos para Joe Biden, algo que los partidarios de Trump quieren evitar a toda costa.

Sin embargo, un voto luego de los comicios podría alterar la fidelidad y el apoyo con el que actualmente cuenta McConnell para aprobar a Barrett como jueza. Cabe recordar que recientemente los últimos republicanos que estaban en duda -Mitt Romney y Lindsey Graham- aseguraron que acompañarán la iniciativa, lo que terminó de inclinar la balanza para el oficialismo.

De esta forma, una eventual victoria de Biden podría ocasionar arrepentimientos en algunos senadores republicanos, por lo que un sector del partido presiona para que la votación en el Senado se lleve a cabo antes de las elecciones. Además, este grupo afirma que un voto previo a los comicios podría movilizar a su electorado y generar un ánimo triunfalista de cara a las elecciones.

Curiosamente, entre estos últimos parecía encontrarse el propio McConnell, que este jueves no fue tan claro sobre su postura y aclaró que tomará una decisión sobre el momento adecuado en los próximos días.

Además, así como abrió una puerta para que el debate en la Cámara alta se lleve a cabo tras los comicios, también se encargó de aclarar que “la nominación pendiente es una gran ventaja” de cara a las elecciones.

“Creo que es un activo importante para mi estado y para muchos otros”, manifestó.

Translate »