Más de 1,3 millones de personas pidieron un seguro de desempleo en la última semana en EE.UU.

Foto: Reuters

Por 16ta. semana consecutiva el país receptó más de 1 millón de solicitudes, un número históricamente alto para la economía nacional. Sin embargo, en cada reporte nuevo sigue cayendo la cifra de pedidos en relación al informe anterior.

Más de 1,3 millones de personas pidieron un seguro de desempleo en la última semana en Estados Unidos, según indicó este jueves el Departamento de Trabajo nacional en su tradicional reporte.

De esta forma, por 16ta. semana consecutiva el organismo receptó más de 1 millón de solicitudes semanales, lo que lo sitúa en niveles históricamente altos: antes de la pandemia, el récord era de 700 mil.

El dato positivo es que semana a semana los pedidos caen, ya que la semana anterior se habían contabilizado 1,4 millones. Esto fue destacado por economistas encuestados por la consultora Dow Jones, que señalaron que aguardaban un número mayor -cercano al de la semana anterior- al reportado este jueves por el área de Trabajo.

Sin embargo, las estadísticas son vistas con preocupación en la dependencia gubernamental, ya que podría cortar la recuperación progresiva que viene mostrando el empleo estadounidense: de 13,3% de desempleo en mayo, pasó a 11,1% en junio, con una ganancia de 4,8 millones de puestos laborales.

Un detalle particular de los pedidos semanales que reportó este jueves el Departamento de Trabajo se ubica en las cifras estatales de Texas y Florida. Ambos estados muestran números similares respecto al Coronavirus, con casos positivos en niveles récords y gran preocupación de las autoridades sanitarias.

Pese a ello, en el número de solicitudes de seguro esas dos regiones se ubicaron en dos extremos diametralmente opuestos: Texas registró la mayor suba, con 20.061 más que la semana anterior, mientras que Florida informó el mayor descenso, con 17.300 menos que hace siete días.

Una posible explicación es la nula marcha atrás que se está dando en éste último estado, que se transformó en el nuevo foco mundial del COVID-19 y continúa con muchísima actividad en bares, restaurantes, gimnasios y playas pese a la constante suba de casos.

Por ello, las cifras de desempleo mejoran y no hay señales de que el gobernador Rob DeSantis vaya a alterar esta estrategia, ya que recientemente pidió a la población “no tener miedo” y destacó que la mayoría de los contagiados son jóvenes, los cuales probablemente soporten mejor los efectos si son infectados.

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