Los gimnasios dentro de hoteles, condominios y complejos de oficinas podrán reabrir en Nueva Jersey

Foto: Patti Sapone - NJ Advance Media

Las instalaciones deberán seguir las mismas restricciones vigentes de los gimnasios comunes. La orden, decretada por Phil Murphy, entra en vigencia de inmediato y también se aplicará a otros espacios como cooperativas.

El gobernador de Nueva Jersey, Phil Murphy, dio luz verde para autorizar que las personas se ejerciten en instalaciones de salud física ubicadas al interior de hoteles, moteles, condominios y oficinas de trabajo. Los gimnasios en el estado habían vuelto a funcionar la semana pasada.

“Los gimnasios se encuentran entre los entornos más desafiantes, como lo señalaron varios epidemiólogos y expertos en las últimas semanas”, había dicho Murphy la semana pasada antes de la reapertura de los mismos. El mandatario regional se mostró seguro de su decisión al afirmar que están listos para dar “este paso adelante”.

Los principales lineamientos del protocolo estipulan que este tipo de espacios deben operar al 25% de su capacidad, exigiendo el uso obligatorio de barbijos, mantener una distancia mínima de 6 pies, higienización regular de manos y registro estricto de trabajadores y clientes que utilicen el servicio.

Murphy ha tomado medidas para reabrir negocios que han sido cerrados desde que impuso restricciones estrictas para mitigar la propagación del brote a mediados de marzo. Desde una posición optimista, cree que “las posibilidades son relativamente bajas” de que aparezcan más picos significativos en los casos de COVID-19.

La nueva flexibilización se suma a la lista de otras actividades que fueron permitidas en Nueva Jersey como cines y teatros. El gobernador había habilitado también el funcionamiento de bares y restaurantes, en el marco de una política que da respiro al sector gastronómico.

No obstante, el mandatario admitió que si surgen rebrotes luego de las recientes actualizaciones, va a “mirar hacia atrás dentro de una semana o diez días”. El carácter variable e incierto del Coronavirus hace que cualquier acción pueda perder su vigencia, condicionando o contradiciendo las decisiones tomadas.