Los CDC sugieren volver a las aulas tras poca evidencia significativa de transmisión comunitaria

Foto: Reuters

La agencia federal reconoció que la pandemia ha afectado la instrucción en las escuelas, pero aseguró que las clases presenciales no contribuyeron de forma significativa al incremento de contagios.

Una investigación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) encontró que si bien los entornos congregados han experimentado una transmisión rápida y generalizada del COVID-19, la evidencia disponible del semestre escolar de otoño “ha sido tranquilizadora” ya que el nivel de propagación no se ha detectado en las aulas.

El informe, que fue publicado en el Journal of the American Medical Association, detalla que a pesar de lo alentadores que puedan ser los resultados, las nuevas acciones implicaría tomar medidas en cuanto a la práctica de deportes en interiores y evitar todo tipo de actividades que puedan aumentar el riesgo de transmisión comunitaria en los centros educativos.

“Numerosos informes de los medios de comunicación sobre brotes de COVID-19 entre equipos de escuelas secundarias sugieren que el contacto durante las prácticas y la competencia deportiva aumenta el riesgo de contagio”, advierte la investigación.

Según el estudio, los casos a nivel mundial en donde se identificaron grandes brotes del virus dentro de las escuelas estuvieron relacionados con aulas abarrotadas, con distanciamiento insuficiente, exención en el uso de mascarillas y aire acondicionado continúo en espacios cerrados.

En este sentido, las sugerencias de los CDC para prevenir la propagación del virus en las escuelas incluye la aplicación de restricciones en áreas adyacentes, entre ellas las comidas en interiores de los restaurantes.

Asimismo, se plantea continuar con todas las medidas de mitigación recomendadas para el sistema educativo, como usar modelos de asistencia híbridos para limitar el número total de contactos, así como ampliar las pruebas de detección para identificar y aislar rápidamente a las personas infectadas asintomáticas.

“Las decisiones que se tomen hoy pueden ayudar a garantizar el funcionamiento seguro de las escuelas y brindar servicios críticos a los niños y adolescentes en los Estados Unidos. Algunas de estas decisiones pueden resultar difíciles”, concluye el informe.

En medio de un panorama que muestra una reducción en los niveles de contagios, las escuelas de Pensilvania, que han mantenido un aprendizaje remoto en las zonas con niveles sustanciales de propagación, plantean la posibilidad de un sistema educativo presencial, híbrido y completamente remoto para retornar a las aulas de forma segura.

De igual manera, Nueva Jersey habilitó a varias de sus escuelas que regresaron a clases presenciales e híbridas a medida que fueron disminuyendo los casos de COVID-19. De los 600 distritos escolares existentes en el estado, ya son 86 las escuelas que están incorporando la instrucción en persona.

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