Los Ángeles Lakers superó a Miami Heat en el partido más ajustado de las Finales y quedó a un paso del título

Foto: AP

Fue 102-96 para el equipo de LeBron James, que tuvo otra muy buena actuación, con 28 puntos. La serie quedó 3-1 para el campeón del Oeste, que podrá coronarse este viernes en el Juego 5.

El Juego 4 de las Finales de la NBA fue el más entretenido de toda la serie. Por un motivo u otro, los tres anteriores partidos se habían comenzado a definir antes del cierre, pero el choque que enfrentó a Los Ángeles Lakers y Miami Heat este martes por la noche fue parejo a lo largo de todo su desarrollo y no se supo el ganador del pleito hasta el cierre del encuentro.

Finalmente, el equipo de LeBron James terminó torciendo la balanza a su favor en los últimos minutos y se llevó el triunfo por 102-96, con una muy buena actuación de su máxima figura (28 puntos, 12 rebotes y 8 asistencias) y una excelente compañía de su otra estrella, Anthony Davis, que firmó 22 puntos y 9 rebotes y mostró una genial actuación en defensa sobre Jimmy Butler, el escolta del Heat que había dominado el tercer partido.

Sin embargo, en los últimos minutos quien definió el partido no fue ninguno de los dos jugadores más importantes de los Lakers, sino un nombre que había tenido una floja actuación hasta el momento en la serie: Kentavious Caldwell-Pope. 

En los últimos dos partidos, el especialista en triples había anotado 3-14 desde el perímetro, pero este martes estuvo más consistente y convirtió 15 puntos, 5 de ellos en el cierre, cuando definió el partido con un triple y una penetración sobre Tyler Herro.

En Miami poco pudo hacer uno de los regresos más esperados de la serie, Bam Adebayo, que no tuvo un mal rendimiento (15 puntos y 7 rebotes) pero estuvo lejos de mostrar la superioridad atlética en los tableros que suele intimidar a los rivales.

El que sí hizo eso fue Anthony Davis, con un dominio absoluto en defensa a lo largo de todo el juego, que se potenció en el cierre cuando apretó el acelerador y estuvo presente en cada intento de lanzamiento del Heat para dificultar el tiro de sus rivales.

Aunque todavía el equipo angelino deba ganar un partido más para coronarse, el rendimiento del ala-pivote enciende el debate entre los fanáticos del baloncesto sobre quién podría ser el MVP de un eventual título del conjunto de Frank Vogel. Será muy difícil que por su legado y trascendencia alguien se lo arrebate a James, pero está claro que Davis ha hecho los méritos suficientes para entrar en la discusión y no debería sorprender a nadie que finalmente lo termine consiguiendo.

Sin embargo, Miami quiere evitar esa discusión y buscará seguir alargando la serie el próximo viernes a las 9 p.m (hora del Este), ya que un triunfo suyo comenzaría a llenar de preguntas al favorito de la serie, que sabe que cuanto más se estiren las finales, el equipo de Florida tiene las de ganar por la mayor juventud de sus jugadores. 

Por el contrario, los Lakers intentarán que el viernes sea la noche del partido definitivo, que le otorgue un título luego de 10 años. Sería el 17º para la franquicia (igualaría a Boston Celtics, su eterno rival, como el máximo ganador de la historia) y el cuarto para LeBron James, que con 35 años sigue siendo el jugador más dominante de la competencia.

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