Los Ángeles Lakers se consagró campeón de la NBA luego de 10 años

Foto: AFP

Con un espectacular LeBron James -que fue electo MVP de las Finales- la franquicia obtuvo su 17º título (alcanzó a Boston Celtics como máximo ganador) al vencer a Miami Heat por 106-93 en el sexto partido.

En un año atípico en todo sentido, Los Ángeles Lakers se coronó este domingo en el cierre de una temporada para el recuerdo, que se merece un documental al estilo de “The Last Dance”, la serie de 10 capítulos que retrató el último campeonato de Michael Jordan en Chicago Bulls.

Coronavirus, “burbuja”, partidos sin público, barbijos, distanciamiento, #BlackLivesMatter y tantos otros detalles inéditos en la competencia le dan un toque especial a una consagración de película para la franquicia oro y púrpura, que además tiene el plus que le otorgan dos nombres propios que forman parte de su historia grande: Kobe Bryant y LeBron James.

El primero sería parte fundamental de ese eventual documental, porque su sorpresivo e insólito fallecimiento en un accidente de helicóptero en enero de este año puso a James y a todo el resto del equipo con un objetivo entre ceja y ceja: el título, para devolver a los Lakers a lo más alto de la NBA luego de 10 años, cuando Kobe era el estandarte de la franquicia y MVP de aquellas finales ante Boston Celtics.

En esta oportunidad, el mejor jugador de la serie ante Miami Heat fue el propio LeBron, que completó las finales con promedios irreales: 29,8 puntos, 11,8 rebotes y 8,5 asistencias, con 59,1% de porcentaje de campo y 41,7% en triples.

Con 35 años, el oriundo de Akron demostró que sigue siendo el jugador más dominante del torneo y se convirtió en el primero de la historia en conseguir al menos tres MVP de las Finales con tres equipos distintos: Miami (donde obtuvo dos premios individuales), Cleveland y los Lakers.

“Kobe, Kobe, Kobe”, fue el grito de los fanáticos en Los Ángeles que salieron a las calles a festejar tras 10 años de sequía. También había sido el grito de Anthony Davis, el gran acompañante de James en el camino al título, cuando consiguió el memorable triple ganador ante Denver Nuggets en las Finales de Conferencia del Oeste.

Aunque, lógicamente, todos los focos apuntaron a LeBron, la importancia de Davis en el título fue primordial, especialmente en el costado defensivo, donde clausuró la pintura e intimidó a los rivales en sus intentos de penetración hacia el aro. Con solo 27 años, el ex jugador de Nueva Orleans tiene un futuro prometedor y ya posee un palmarés único, porque se convirtió en el primer jugador de la historia en ser campeón de la NBA, NCAA, Juegos Olímpicos y Copa del Mundo.

Sin embargo, si los Lakers pudieron conseguir el título este domingo no solo fue gracias a sus dos estrellas, sino al gran trabajo de sus piezas secundarias. Con la posibilidad de contar con una plantilla larga, el entrenador Frank Vogel -que demostró su valía con varios ajustes en la serie- tuvo la ventaja de que en todos los partidos que ganó apareció un jugador secundario distinto para acompañar a James y Davis, sea Rajon Rondo, Kentavious Caldwell-Pope, Alex Caruso o Kyle Kuzma.

Ayer fue el turno del ex base de Boston Celtics, que lideró a sus compañeros en el primer período con varias penetraciones y algunos triples. Inclusive, durante el pasaje fundamental del partido (cuando los Lakers sacaron una ventaja prácticamente indescontable) fue el goleador del equipo, por encima de James y Davis.

Con esa actuación, Rondo inclusive se dio el lujo de convertirse en el primer jugador de la historia en ganar un título con las dos franquicias más importantes de la historia de la NBA. De hecho, con el título de ayer, Lakers y Celtics quedaron igualados en la cima de trofeos, con 17 campeonatos cada uno.

Del otro lado, Miami tuvo una actuación deslucida en general, con pocas actuaciones para rescatar. Jimmy Butler, por ejemplo, que había tenido una serie fenomenal (especialmente en los juegos 3 y 5) solo anotó 12 unidades y evidenció un notorio cansancio producido del desgaste de toda la “burbuja”.

De todas formas, el Heat no tiene nada para reprocharse, porque llegó mucho más lejos de lo que todos los pronósticos auguraban, eliminando a franquicias con nombres mucho más poderosos, como Milwaukee Bucks y Boston Celtics. Además, mostró el mejor volumen de juego de todos los equipos participantes en Orlando, aunque finalmente no pudo con LeBron y compañía y acabó cayendo por 106-93, una ventaja mucho menor que la que se evidenció en el partido.

“Quiero continuar su legado no solo esta temporada, sino todo el tiempo que me quede jugando. Eso era lo que quería Kobe, y por eso su legado vivirá en mí”, sostuvo James en su discurso de premiación, algo que también repitió Davis entre lágrimas: “Hoy teníamos esa meta y lo hicimos. Él nos está viendo y sabemos que está orgulloso de nosotros, por eso significa mucho para todos nosotros. Es muy difícil expresarlo”, destacó.

Aunque pueda parecer demagógico recordar al dueño de las camisetas 8 y 24 oro y púrpura, el sentimiento es genuino, ya que algunos compartieron equipo con él en el Team USA y otros lo tenían como un referente como jugador y persona.

Al fin y al cabo, Kobe tenía un estilo de juego muy similar al de Michael Jordan y se constituyó en el mejor jugador de la primera década del siglo XXI. En la segunda década, que terminó ayer con el fin de la temporada 2020, el indiscutido nombre propio más importante es LeBron James. Los Ángeles Lakers, una de las dos franquicias más importantes de la liga, se ha dado el lujo de tenerlos a ambos. Vaya pedazo de privilegio.

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