Las claves del sorpresivo triunfo de Miami Heat ante Los Angeles Lakers en el Juego 3 de las Finales

Foto: AFP

Sin dos de sus figuras, el equipo de Florida dio el batacazo y superó 115-104 al equipo de LeBron James, que está 2-1 arriba en la serie. El martes, el cuarto juego.

Cuando parecía que todo estaba escrito en las Finales de la NBA, Miami Heat obtuvo un sorpresivo triunfo este domingo por la noche ante Los Ángeles Lakers, en el tercer juego de la serie, que está 2-1 a favor del equipo de LeBron James.

Fue 115-104 para el equipo de Florida, merced a una actuación descollante de Jimmy Butler. El escolta consiguió un triple-doble (tres aspectos del juego en doble dígito): 40 puntos, 11 rebotes y 13 asistencias, y mostró un dominio total en los momentos trascendentales del encuentro.

El ex Minnesota Timberwolves se hizo cargo de la ofensiva de Miami debido a que dos de las principales figuras del Heat, Goran Dragic y Bam Adebayo, están lesionados y no ven acción desde la mitad del primer juego.

Se espera que el joven pivote -clave por su capacidad atlética y su lucha en los tableros- pueda volver en el cuarto juego, mientras que el retorno del base esloveno  a la serie -uno de los pocos capaces de otorgarle pausa a su equipo- aún es una incógnita.

Además de la estupenda labor de Butler, el resto de los jugadores del Heat tuvieron una actuación consistente y prolija en ataque e intensa en defensa, donde se cumplió con uno de los objetivos del entrenador Erik Spoelstra: bajarle el goleo a los Lakers, que pasaron de anotar 116 y 124 puntos en los juegos 1 y 2 a 105 en el partido 3.

Además de ese dato estadístico, fue notorio como los Lakers nunca estuvieron cómodos en el partido, ya que no consiguieron dominar a Butler (llegó en repetidas oportunidades abajo del aro para anotar a corta distancia) y tuvieron complicaciones para anotar durante gran parte del encuentro.

Aunque en varios pasajes estuvieron cerca en el marcador -e inclusive llegaron a pasar al frente en el último período- eso se debió más a arrestos individuales de Rajon Rondo, Kyle Kuzma y algunos triples de Markieff Morris, no a un plan de juego sostenido como el de los primeros partidos, con dominio en los tableros y gran protagonismo de sus dos estrellas.

De hecho, pese a que LeBron James cargó con la ofensiva en algunos momentos y no tuvo una mala actuación, estuvo lejos de su nivel habitual y se vio notablemente condicionado por el bajísimo rendimiento de la otra estrella de los Lakers, Anthony Davis.

El ala-pivote, que había causado estragos en el Juego 2, tuvo uno de sus peores partidos en “la burbuja”, principalmente porque se cargó de faltas muy rápido, lo que obligó a su entrenador a dejarlo varios minutos afuera. Además, a excepción de una racha en el tercer período, se lo notó bastante desconectado del partido y abrumado por la defensa del Heat, que consiguió el objetivo de que la pelota no llegue a sus manos durante la ofensiva rival.

La mejor noticia para los espectadores neutrales es que toda esta situación le devolvió chispa a una final que parecía sentenciada. Con el probable regreso de Adebayo, Miami está en condiciones de hacerle frente a los Lakers, por lo cual el Juego 4, que se disputará este martes a las 9 p.m (hora del Este) cobra otra importancia para el desarrollo de la serie.

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