La OMS admite que hay “evidencia” de que el COVID-19 pueda propagarse en el aire

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El máximo organismo de la salud mundial ahora reconoce que esa posibilidad de propagación puede darse en lugares cerrados y aglomerados, aunque no es conclusivo.

Luego de varios meses en los que la Organización Mundial de la Salud (OMS) insistió en que el COVID- 19 podía transmitirse a través de gotículas emitidas cuando las personas tosen o estornudan, ahora se han pronunciado con una nueva tesis que plantea la hipótesis de que el virus flota en el aire.

La investigación de la OMS surgió luego de una carta abierta firmada por 239 científicos de 32 países diferentes, en la que exigían a la agencia que revisara sus recomendaciones tras evidenciar la transmisión del virus de manera aérea y la posibilidad de contagio por esta vía a la población.

En ese sentido, durante una sesión informativa en Ginebra, Benedetta Allegranzi, de la Unidad Global de Prevención de Infecciones de la OMS, admitió el hallazgo de nuevas pruebas. “Sobre la posible ruta de transmisión aérea hay nuevas evidencias pero no definitivas, y esa posibilidad se ve especialmente en condiciones muy específicas, como lugares con mucha gente y poco ventiladas”, dijo.

Al respecto, también coincidió Maria Van Kerkhove, responsable técnica de la pandemia del Coronavirus en la OMS, quien dijo que “hemos estado hablando de la posibilidad de transmisión por el aire y de aerosoles como uno de los modos de contagio del COVID-19”, y en las próximas semanas emitirán un informe sobre las conclusiones.

La OMS plantea una clara diferencia entre la transmisión por microgotas y aire del virus. En el primer caso se refiere cuando las gotas al toser o estornudar alcanzan los ojos, nariz o boca de otra persona y poseen un tamaño de más de 5 micras, mientras que la transmisión por aire detalla pequeñas partículas suspendidas en el ambiente por más tiempo, que viajan más lejos y pueden ser inhaladas por otras persona.

La nueva evidencia encontrada deberá ser evaluada en profundidad y, en caso de ser confirmada, las recomendaciones para prevenir la propagación del virus deberán replantearse y podrían llevar al uso más estricto de protectores faciales. Además, significaría un distanciamiento social más riguroso, especialmente en bares, restaurantes y transporte público.