La nueva líder del Departamento de Salud de Pensilvania dijo que se están priorizando a los proveedores más eficientes en los suministros de las vacunas

Foto: Commonwealth Media Services

Alison Beam, flamante secretaria de la cartera, declaró ante el Comité de Salud de la Cámara de Representantes y admitió la necesidad de recibir información anticipada por parte del Gobierno federal sobre la distribución de las dosis.

Alison Beam, flamante secretaria del Departamento de Salud de Pensilvania, dijo que los hospitales, farmacias y centros de salud son los que están teniendo prioridad para el suministro de la vacuna contra el Coronavirus por su eficiencia.

Esta declaración la hizo ante la Cámara de Legisladores en una audiencia, coincidiendo con el día en que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades ubicaron al estado en quinto lugar en cantidad de dosis recibidas.

Beam dijo a los legisladores que espera obtener información anticipada por parte del Gobierno federal sobre la llegada de próximas dosis y prometió mejorar la comunicación con los legisladores respecto a la distribución.

La funcionaria, que hace menos de dos semanas reemplazó a Rachel Levine, indicó que su principal desafío es eliminar la “información errónea” que circunda la campaña de vacunación. “La información errónea sobre la vacuna está creando dudas sobre la vacuna“, dijo.

Sin embargo, luego de su intervención, los legisladores republicanos criticaron los esfuerzos en la distribución de las vacunas y prometieron involucrar a la Guardia Nacional. 

Richard Allen, director ejecutivo de un hospital en el condado de Warren, dijo que después de haber hecho elegibles a personas mayores de 65 años, “todas las personas en el condado de Warren querían su vacuna y la querían inmediatamente”.

Como signo de esta demanda alarmante, Lehigh Valley se quedó sin citas para colocarse la vacuna dos horas después de abrir los turnos. Por su parte, cuando Allentown sumó citas, el sistema de comunicación colapsó por la cantidad de consultas.

Cabe recordar que, hasta el 30 de enero pasado, Pensilvania había administrado 941.412 vacunas contra el COVID-19,  de las cuales 757.766 dosis corresponden a la primera inyección y 183.646 a la segunda dosis.

Un día antes de la intervención de Beam, su mismo departamento difundió un comunicado en el que se explicó cómo se lleva adelante el proceso de distribución. El  proceso dura en total cerca de una semana, e involucra a distintas áreas gubernamentales, a los fabricantes de las vacunas y a quienes la aplican.

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