La inequidad social de Nueva York, reflejada en el Coronavirus

Foto: Pixabay

Según los datos oficiales, la propagación del COVID-19 tiene mayor índice de mortalidad en barrios donde viven, principalmente, latinos y afroamericanos.

Los números del Departamento de Salud reflejan no solo la difícil emergencia sanitaria que le toca atravesar a Nueva York como el principal foco de contagios de nuestro país, sino que muestran también la dura desigualdad social de algunos vecindarios de la ciudad que presentan niveles de mortalidad hasta 15 veces más altos que otros sectores. 

Los datos muestran un avance desproporcionado de víctimas en las comunidades más vulnerables de la región. Las tasas más elevadas de mortalidad se observaron en las afueras de Brooklyn, precisamente en Starrett City, un vecindario compuesto por una gran cantidad de viviendas subsidiadas.   

El presidente del Comité de Salud del Consejo de la Ciudad, Mark Levine, habló al respecto y se refirió a la delicada situación que le toca atravesar a estos lugares ante el avance del virus. “Es realmente desgarrador y debería tirar de la conciencia moral de la ciudad. Sabíamos que teníamos una desigualdad dramática, esto muestra que es aún mayor de lo que temíamos”, dijo en una entrevista.

Para llegar a tomar magnitud de esta problemática, los datos permiten observar que en un territorio de clase social alta, en su mayoría compuesto por blancos de Gramercy Park, en Manhattan, la tasa de mortalidad es de 31 cada 100 mil habitantes. En comparación, en el distrito de Queens, integrado por más del 40% de afroamericanos y 25% de latinos o hispanos, el mismo índice es cerca de 15 veces mayor: 444 muertes por cada 100,000 residentes.

El concejal Donovan Richards, representante de la península de Queens, dejó en claro su postura de lucha para proteger estos territorios y dijo que las muertes en su comunidad lo conmovieron “hasta las lágrimas”.  

Los números oficiales dan indicio de las distintas realidades que le toca vivir a una misma ciudad, con diferencias que lleva a los sectores más relegados a conseguir trabajos esenciales mal pagos y con mayor riesgo de exposición. “Debido a las desigualdades en el acceso a la atención médica, también es más probable que tengan afecciones de salud subyacentes, como diabetes o hipertensión”, agregó Levine.  

Según el New York Times, ya son más de 28 mil muertes las que ha cobrado el virus en este Estado. Una emergencia sanitaria que afecta al país entero pero que, sobre todo, demuestra que la inequidad social está más vigente que nunca. Y, por si fuera poco, el virus no discrimina.

Translate »