Investigaciones sobre el asalto al Capitolio: los alborotadores planeaban “capturar y asesinar” a congresistas

Foto: AP /Manuel Balce Ceneta

Las investigaciones de los fiscales que llevan el caso confirmaron que hay “pruebas sólidas” acerca de los objetivos que tenía el grupo que irrumpió de forma violenta al Capitolio el 6 de enero.  

El Departamento de Justicia reveló que los fiscales encargados del caso encontraron evidencias concretas que demuestran los objetivos de los simpatizantes del presidente saliente Donald Trump, que asaltaron el Congreso para “capturar y asesinar” a congresistas, un hecho con saldo falta de 4 manifestantes y un policía.

Las afirmaciones de los investigadores parten de varios elementos encontrados que tienen relación con Jacob Anthony Chansley, el hombre del gorro de piel con cuernos de bisonte cuya imagen se viralizó en las redes sociales y que actualmente enfrenta varios cargos por su participación en el asalto.

“Pruebas sólidas, incluidas las propias palabras y acciones de Chansley en el Capitolio, respaldan que la intención de los alborotadores era capturar y asesinar a funcionarios electos del gobierno de Estados Unidos”, revela parte de la acusación.

Los fiscales detallaron que el implicado dejó una nota para el vicepresidente Mike Pence en el estrado del Senado que decía: “Es solo cuestión de tiempo, la justicia está llegando”. Además, refirieron que el acusado consume drogas regularmente y probablemente tiene problemas de salud mental.

Chansley se autodefine como un “soldado digital” de QAnon, el grupo de extrema derecha que enarbola una serie de teorías conspirativas. En ese sentido, los fiscales ratificaron las creencias del hombre -también conocido como Jake Angeli– que ha dicho ser “un extraterrestre, un ser superior y que está aquí en la Tierra para ascender a otra realidad”.

Por este motivo, los investigadores solicitaron al tribunal que Chansley permanezca bajo custodia policial, debido a que representa un “riesgo de fuga y peligro para la comunidad”.

El hombre disfrazado de guerrero sioux pidió al presidente Trump que le concediera un indulto. Su abogado, Albert Watkins, dijo que su defendido “había escuchado las palabras del presidente Trump” y “se supone que la invitación de un presidente significa algo”.

Las declaraciones incendiarias del mandatario saliente -minutos antes del asalto al Capitolio- y las consecuencias que generó, derivaron en el inicio de un nuevo juicio político en su contra bajo la acusación de “incitación a la insurrección”.

Aunque Trump llamó este jueves a la calma y aseguró que se opone a cualquier tipo de violencia, la tensión para el día de la toma de posesión de Joe Biden como nuevo Jefe de Estado se ha elevado a tal nivel que el Capitolio estará militarizado al mejor estilo de un conflicto bélico.

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