Históricos números de sufragios por correo: ya votaron más de 70 millones de personas

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La cifra equivale a más de la mitad del número total de votos que se emitieron en los comicios de 2016. Se espera que hasta el 3 de noviembre la cifra siga aumentando.

Las elecciones de 2020 quedarán marcadas en la historia por sus inéditos números de votos por correo, que registra niveles de participación nunca antes vistos: hasta el momento, más de 70 millones de personas han votado a distancia, y se espera que los números continúen subiendo de aquí hasta la fecha de los comicios.

La pandemia del COVID-19 alteró muchísimas situaciones que antes ocurrían con normalidad en una carrera pre-electoral. Los mítines multitudinarios, un fuerte del presidente Donald Trump, son un claro ejemplo.

En esa lógica también se encuentra la votación por correo, que solía tener un papel muy secundario en los comicios, pero pasará a jugar un rol fundamental en las actuales elecciones.

De hecho, los 70 millones de personas que ya han decidido a su candidato presidencial constituyen más de la mitad del número total de votantes de las elecciones pasadas.

Esto demuestra no solo la importancia del voto por correo, sino el interés del público por participar en unos comicios que han sido calificados desde ambos bandos como “los más importantes de la historia”. 

Si bien estas afirmaciones categóricas suelen pronunciarse antes de unas elecciones, en este caso se podría estar en lo cierto, ya que nunca antes se observó un nivel de polarización tan elevado entre dos contendientes a la presidencia.

Una clara muestra se dio este lunes en el Senado, cuando se designó a Amy Coney Barrett como nueva jueza de la Corte Suprema de Justicia. En la votación, Barrett se convirtió en la primera magistrada en ser elegida en una votación partidaria, es decir, únicamente con el apoyo de un partido (el republicano) y con el rechazo unánime del otro (el demócrata).

El rol preponderante del voto anticipado en estos comicios también puede observarse en la reacción de ambos partidos ante esta circunstancia, que afecta en forma diferente a su electorado. 

Así, mientras los votantes republicanos suelen dar poca importancia al COVID-19 y tienen menos temor a asistir a las urnas presencialmente el próximo martes, los demócratas son más cautos y se han volcado en masa a emitir su voto a distancia.

Por ende, no sorprenden los constantes intentos de Trump para deslegitimar esta elección y bloquear algunas iniciativas demócratas por ampliar los niveles de votos por correo, como la extensión del plazo para recibir papeletas en Pensilvania, que aún se encuentra en pugna en la Corte Suprema de Justicia.
Por el contrario, los demócratas tienen una proporción de entre el doble y el triple de votantes a distancia que sus pares republicanos e intentan fomentar esta modalidad para descartar imprevistos que podrían suceder el martes 3, desde situaciones climáticas hasta posibles disturbios, en un país convulsionado por los constantes casos de brutalidad policial y de intolerancia electoral.