Foto: The White House - Flickr

Con el 96% de los votos escrutados, el presidente Trump lleva la delantera por 6 puntos . Hace más de tres décadas que el estado apoya a los candidatos republicanos

Si bien apenas se cerraron los centros de votación el candidato demócrata tomó la delantera, con el paso de las horas la balanza se fue inclinando hacia el presidente Trump. Cabe recordar que Texas es un estado históricamente rojo: hace más de 3 décadas que no elige a un candidato demócrata.

Varias encuestas durante el último mes mostraban a Biden como ganador del estado y otras lo hacían con Trump, todas por márgenes de un solo dígito. Cabe recordar que en 2016, Trump ganó Texas por 9 puntos, el margen de victoria más chico para un candidato republicano hasta esta elección.

A diferencia de 2016, ninguno de los candidatos presidenciales hizo una jugada total por Texas: ni Trump ni Biden visitaron el estado antes del día de las elecciones, y Trump no gastó dinero en anuncios de televisión en el estado.

Mientras tanto, Biden envió a gente de su entorno para hacer campaña en su nombre en octubre. Durante el fin de semana, la compañera de fórmula de Biden, la senadora Kamala Harris, visitó McAllen, Houston y Fort Worth; El presidente del Comité Nacional Demócrata, Tom Pérez, completó una gira estatal a través de Texas el lunes.

Con el correr de las horas, el dominio de Trump en el estado se tornó irreversible: Con el 96% de los votos contados, la ventaja para el republicano supera el 6%. Paralelamente a la elección presidencial, se conoció el resultado en el Congreso: el senador republicano John Cornyn fue reelegido frente a su oponente MJ Hegar por un 52,9% de los votos.

Al menos el 57,3% de los votantes registrados, o 9,7 millones de personas, emitieron su voto durante la votación anticipada, lo que coloca a Texas en camino de lograr una participación récord al final de los conteos.

Translate »