Estados Unidos no participará en el proyecto mundial contra la vacuna del COVID-19

Foto: The White House / Flickr

La Administración Trump decidió no sumarse a la iniciativa global que impulsa la OMS y apuesta a que las vacunas que gestiona la FDA les garanticen “seguridad y eficacia”.

El gobierno de Donald Trump anunció que no será parte de la coalición internacional que integran más de 150 países denominada COVAX, los cuales colaboran en el desarrollo y producción de una posible vacuna contra el Coronavirus, por estar vinculada con la Organización Mundial de la Salud (OMS).

A medida que las cifras de contagios continúan su escalada en el país y ya suman arriba de 6 millones de casos positivos y más de 180.000 fallecidos, la decisión del presidente es nuevamente “romper” la relación con la OMS, a la cual acusa de haber gestionado mal la emergencia sanitaria del COVID-19 y estar bajo el “completo control” de China.

A través de un comunicado, el portavoz de la Casa Blanca, Judd Deere, informó que “Estados Unidos continuará involucrado a nuestros socios internacionales para asegurar que derrotamos este virus, pero no nos veremos limitados por organizaciones multilaterales influenciadas por la corrupta Organización Mundial de la Salud y China”.

El gobierno federal fija de esta forma su postura ante una alianza global que involucra a la OMS y China en la carrera por encontrar un posible antídoto contra el Coronavirus. Caso contrario, enfoca sus esfuerzos en una estrategia que busca apresurar posibles tratamientos y vacunas contra la enfermedad bajo la Operación Warp Speed («Operación Máxima Velocidad»).

En ese sentido, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) planteó que podría comenzar a vacunar antes de que finalicen los ensayos de la fase 3, ya que los laboratorios Moderna, Pfizer y Novavax encabezan tres de los principales proyectos mundiales que están cerca de terminar sus pruebas para determinar el éxito.

“Este presidente no escatimará gastos para garantizar que cualquier vacuna nueva mantenga el estándar de oro de nuestra propia FDA en cuanto a seguridad y eficacia, se pruebe a fondo y salve vidas”, destacó Judd Deere.

La decisión gubernamental de desligarse de la alianza COVAC fue criticada por el representante demócrata de California Ami Bera, quien dijo que “esta postura de ir por nuestra cuenta pone a Estados Unidos en peligro de no conseguir una vacuna”.

Desde el inicio de la pandemia, el presidente Trump ha acusado al país asiático en reiteradas oportunidades por el origen del Coronavirus tildando a la enfermedad de “virus chino”, a la vez que criticó el accionar de la OMS por su respuesta frente a la pandemia. 

Por el momento, la expectativa de una inmunidad contra el COVID-19 continúa y una de las grandes apuestas del gobierno estadounidense es la vacuna que desarrolla Moderna. Es por eso que el presidente anunció la compra de 100 millones de dosis potenciales apenas sea aprobada, y especialistas aseguraron que se muestra “segura y bien tolerada en general”.

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