Estadísticas del censo 2020 podrían reflejar una población más longeva, diversa y estática

Foto: Smith Collection/Gado/Getty Images

Los análisis demográficos del estudio decenal -que serán publicados para todos los estados a más tardar el 28 de febrero- podrían registrar un recuento incompleto en algunas comunidades debido a la pandemia.

La Oficina del Censo de Estados Unidos se prepara para revelar en los próximos días el recuento de los datos poblacionales que se realiza cada 10 años y determina la distribución de los escaños en la Cámara de Representantes, así como los fondos que reciben los gobiernos de cada estado durante la próxima década.

De acuerdo con un comunicado, los resultados se publicarán siguiendo una Orden Ejecutiva del presidente Joe Biden para “garantizar una enumeración y distribución legítima y precisa de conformidad con el censo”. Además,  no sé incluirá información sobre ciudadanía o estado migratorio.

Aunque los resultados oficiales no se han publicado, análisis de diversos demógrafos coinciden en que el crecimiento de la población se está desacelerando, ya que el número de habitantes en el país aumentó solo un 0.35%  entre julio de 2019 y julio de 2020, el año más lento desde que se efectuó el primer censo en 1790.

Según los especialistas, la reducción está relacionada con la reaparición de la Gran Recesión, un aspecto que influyó en la reducción de las tasas de natalidad, a la par de una inmigración desigual por el endurecimiento de políticas migratorias.

El balance de la Oficina del Censo indica que en la actualidad hay una población de 330.842.689 millones de habitantes, pero la tendencia de crecimiento poblacional actual proyecta 404 millones para 2060, una cifra que representaría la mitad de personas que se registraron en los últimos 40 años. 

En caso de mantenerse el ritmo de inmigración de los últimos años, para 2040 la cantidad de habitantes del país llegará a 376 millones.

Otro aspecto que detallan los analistas es que la población blanca se está reduciendo, debido a que en 2019 se contabilizaron 16.000 estadounidenses blancos no hispanos menos que en 2010.

“En los últimos años, han muerto más blancos de los que han nacido en Estados Unidos, y esto fue antes del impacto de la pandemia”, dijo Kenneth Johnson, demógrafo principal de la Escuela de Políticas Públicas Carsey de la Universidad de New Hampshire.

Las variaciones poblaciones también evidencian que la diversidad se está expandiendo, ya que en la última década se incorporaron 19.5 millones de personas, de las cuales 10 millones corresponden a hispanos o latinoamericanos y 3.2 millones de afroamericanos.

La demografía también muestra un estancamiento en la movilización de personas dentro del país, debido a que el 9,3% de la población cambió su residencia oficial en el último año, la cifra más alta desde 1947, un indicador que en el año 2020 se calculó antes de la pandemia. Además, los hijos están regresando a casa de sus padres después de concluir la universidad para ahorrar gastos.

Este comportamiento que se observa en algunos estados, donde las poblaciones jóvenes retornan a sus hogares, significa una fuerza laboral más pequeña que afecta el crecimiento de la economía en esas regiones.

Los resultados concluyentes sobre el Censo 2020 serán claves para  la distribución de fondos financieros en cada región y las consecuencias negativas de un posible recuento incompleto por las circunstancias que marcó la pandemia podría complicar la situación de algunas regiones de cara a los próximos años. 

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