Incendios en California: “Es inconmensurable el daño que está generando al ecosistema”

Foto: Pxfuel

Pablo Mule, argentino que vive en California hace aproximadamente 6 meses junto a un amigo, contó su experiencia a Latino News Network y detalla lo que significa vivir el día a día “entre las llamas”.

Por Lisandro Teme

Un nuevo panorama a la vista, el bolso en mano y el sueño de buscar oportunidades en otro país se hace realidad en Pablo Mule. Oriundo de Argentina, llegó a California para encontrar un rumbo laboral que le cambiara no sólo su vida profesional, sino también la personal.

Entre tantas esperanzas, lo que nunca imaginó fue encontrarse con una problemática que sacude a la región desde hace varios meses: los devastadores incendios forestales, que Pablo lógicamente los define como “complejos”.

“Se trata de una zona seca del oeste de EE.UU en donde muchos de los fuegos fueron provocados por hombres irresponsables. Además, debido a las condiciones adversas del clima, no se puede combatir con ayuda de la naturaleza, sino que todo tiene que ser trabajo humano”, expresó Mule.

Así fue su apreciación, que sintetiza la crisis ambiental que se está generando en la región. Mirando a futuro, tampoco se vaticinan aires de optimismo, ya que, según cuenta, las lluvias recién se esperan para noviembre. Como si fuera poco, Pablo precisa que se trata de una zona de fuerte cruce de vientos fríos y cálidos, y eso es como “pólvora para la propagación de incendios”.

Cuando ocurre este tipo de desastres, la pregunta del millón es: ¿Quién fue el responsable?, ¿Cómo se originó el fuego? En la conversación que tuvo Latino News Network con el argentino, Mule apuntó que “la responsabilidad es del hombre”, aunque hasta el momento no se hayan identificado a los culpables.

La respuesta deja al descubierto la incansable lucha del hombre contra la misma humanidad. El tiro por la culata se disparó hacia comunidades que tuvieron que ser evacuadas, incluso en sectores vulnerables como campamentos de refugiados. En este punto, afortunadamente, emerge la empatía y cualquiera coincidiría con Pablo en su sentimiento: “El análisis que te puedo hacer sobre lo que pasa es desolador, y un poco te parte el alma”.

Estados Unidos no está solo en esta lucha. Según indicó Mule, Canadá “aportó su granito de arena” para el combate de los fuegos, mientras la sociedad ansía las precipitaciones de noviembre. El joven calcula que casi el 90% de las llamas están controladas.

Los condicionantes externos nos son ajenos, como algunas hostilidades de nuestra bendita naturaleza. Sin embargo, lo que depende de las personas es la solidaridad, y pesa mucho. “Vemos solidaridad entre los diferentes habitantes de la región a la hora de ayudar a combatir incendios, prestar sus instalaciones, facilitar comida y agua a los equipos de bomberos. De ahí uno puede sacar un costado más esperanzador sobre lo que significa un desastre de estas características”, reflexionó Pablo.

Conceptos como solidaridad y compromiso social son fundamentales para el argentino, que ve como un deber (más que una opción) el colaborar desde el lugar que a uno le toca. Claro que el fuego afecta más allá de la biodiversidad y alcanza a los bienes privados, pero el cielo empañado de cenizas es igual para todos. El golpe para el medio ambiente y la salud es más que evidente.

A pesar de las dificultades ambientales, Pablo Mule sigue haciendo su vida y cumpliendo con la rutina laboral diaria. Su adaptación está siendo bastante llevadera, aunque reconoce que el trato en Estados Unidos no es igual para toda la población inmigrante: “La nación está preparada para recibir gente. Por lo pronto no he tenido conflictos pero sé que grupos nacionalistas extremos pueden no tomarse bien que vos no hables su idioma y vivas en su país”. 

Pablo nos dice que para mucha gente, el sueño americano es tener una familia y una casa adecuada. Para otra, serán los lujos como viajes, vacaciones y mansiones de fin de semana los que guían el camino de la felicidad. Mientras tanto, el concepto va variando de acuerdo al contexto. ¿Qué dejamos para el ecosistema? ¿Será en algún momento la verdadera prioridad?  Por suerte, falta menos para noviembre.

Translate »