“Es hora de dar a los residentes de Pensilvania un aumento por su arduo trabajo»

Foto: Tw @PALaborIndustry

Así lo manifestó la secretaria del Departamento de Trabajo e Industria (L&I), Jennifer Berrier, en un acto en Bethlehem.

La Administración Wolf continúa promulgando la necesidad de un aumento del salario mínimo en Pensilvania.

En esta oportunidad, fue la titular de la cartera de Trabajo e Industria (L&I), Jennifer Berrier, quien se expidió sobre la legislación.

Lo hizo en un encuentro realizado en un restaurante mexicano en Bethlehem, junto con propietarios de negocios, trabajadores de restaurantes y legisladores.

«Los trabajadores pagan cada vez más por productos básicos como alimentos, vivienda, servicios públicos y atención médica», expresó Berrier.

Desde la gobernación manifestaron que la propuesta de Wolf de aumentar el salario mínimo a 12 dólares por hora (con perspectivas de ampliarlo a 15), “ayudará a recuperar el poder adquisitivo perdido desde que el salario mínimo se fijó en 7,25 dólares por hora hace 15 años”.

Según las estadísticas con las que cuentan los funcionarios, esto implica una pérdida del poder adquisitivo de casi 17 % en ese lapso, brecha que aumenta a 31 % si se lo compara con el de hace 50 años.

Otro de los puntos de la iniciativa contempla eliminar el salario por propinas. Según las autoridades, quitar esa modalidad “reduce los incidentes de acoso sexual y disminuye un clima en el que los trabajadores que reciben propinas deben confiar en la buena voluntad de los clientes y tolerar comportamientos degradantes o abusivos”.

La iniciativa cuenta con el apoyo del propietario de la Taquería el Jefe, John Schall, que fue el anfitrión de la reunión: “Aumentar el salario mínimo de Pensilvania a 15 dólares significa más dinero en los bolsillos de las personas y ayudar a que las empresas y nuestra economía crezcan «.

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