El Secretario de Defensa rechaza un posible uso de las fuerzas militares en las calles

Foto: Flirck - Shealah Craighead

Este miércoles, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Mark Esper, fijó posición frente al presidente Donald Trump, quien el lunes anunció  que podría invocar la Ley de Insurrección de 1807 para reprimir los protestas por el asesinato de George Floyd

El jefe del Pentágono manifestó públicamente su rechazo ante una posible petición presidencial que implicaría el uso de fuerzas militares en servicio activo para hacer frente a los manifestantes en todo el país que protestan contra la injusticia racial y brutalidad policial.

El lunes, Trump aseguró que enviaría a “miles y miles de soldados fuertemente armados, personal militar y agentes del orden” a restablecer el orden si los funcionarios estatales y locales no lo hacían.

“La opción de utilizar fuerzas en servicio activo en un papel de aplicación de la ley sólo se debe utilizarse como último recurso y únicamente en las situaciones más urgentes y graves. No nos encontramos en ninguna de esas situaciones ahora”, dijo para argumentar su postura ante la posible pretensión del Presidente.

Con respecto al asesinato de George Floyd,  Esper lo calificó como un “crimen horrible” y sentenció que “el racismo es real en Estados Unidos, y todos debemos hacer todo lo posible para reconocerlo, confrontarlo y erradicarlo”.

A juicio del secretario de Defensa,  los oficiales responsables en la muerte de Floyd deben rendir cuentas por su asesinato, pues en su opinión, es una tragedia que se ha repetido en muchas ocasiones en la nación estadounidense. 

El Código de Leyes de EE.UU., en su capítulo 15, señala que la denominada Ley de Insurreción, le permite al Presidente “desplegar tropas militares dentro del territorio de EE.UU. para acabar con el desorden, la insurrección y rebelión”.

Sin embargo, de acuerdo con el Código, el jefe de Estado  debe primero emitir una proclamación a los “insurgentes” para que se dispersen en un tiempo limitado. Si la situación no se resuelve sola, el presidente puede emitir una orden ejecutiva para enviar tropas.

La última vez que la ley de insurrección fue invocada, data del año 1992 a petición del gobernador de California para ese momento, debido a las protestas que surgieron después de que cuatro policías fueran exonerados tras golpear brutalmente a un taxista afroamericano en las afueras de Los Ángeles.