El Partido Republicano de Pensilvania, dividido: algunos apoyan a Trump, otros piensan en una transición

Foto: Gage Skidmore - Flickr

Distintos referentes en el espacio adoptaron diferentes posturas, en medio de la incertidumbre sobre los siguientes pasos que llevará a cabo el presidente.

El presidente Donald Trump se ha negado una y otra vez a aceptar los resultados de las elecciones presidenciales, que lo adjudican como ganador a Joe Biden luego de una apretada victoria en Pensilvania.

Pese a que las principales cadenas de comunicación no tienen dudas en que el vencedor ha sido Biden, el presidente ha afirmado que se trata de resultados fraudulentos y aseguró que luchará hasta la última instancia posible por hacer valer su postura.

En medio de toda esta polémica, el Partido Republicano ha tomado distintas posturas durante estos días de incertidumbre. Así, mientras algunos acompañan la demanda del mandatario y se sitúan codo a codo junto a él, otros empiezan a distanciarse, como el ex presidente George W. Bush, que reconoció el triunfo de Biden.

En Pensilvania esta situación se repite, e inclusive algunas figuras expresaron posturas contradictorias, como el senador Pat Toomey, uno de los principales referentes del espacio en el estado (que unas semanas antes de las elecciones anunció que no renovaría su banca ni aspiraría a ser gobernador en 2022).

En una jugada a dos puntas, Toomey aseguró por un lado que “debería garantizarse que todas las partes puedan confiar en que se llevó a cabo un proceso electoral justo y transparente” y también criticó a Trump por llevar a cabo “un discurso perturbador, que acusa de fraude sin mostrar evidencias”.

Otra situación distinta fue la planteada por algunos referentes del espacio en la Legislatura de Pensilvania, que firmaron un documento conjunto en el cual piden llevar a cabo “una auditoría dirigida por el Poder Legislativo”, en sintonía con las demandas de Trump.

“El gobernador Tom Wolf y su administración han intentado involucrarse en el resultado”, acusaron, y afirmaron que eso puede “socavar los cimientos de la democracia”, en una carta que difundieron y que lleva la firma principal de la parlamentaria Dawn Keefer.

En una sintonía similar se pronunció el congresista John Perry, que se alineó con el presidente y afirmó sin escrúpulos que la elección ha sido “un robo”.

“Queremos que se cuente cada voto que sea legítimo. Nuestra preocupación es que estamos contando y validando boletas que no son válidas. Los demócratas están intentando ganar las elecciones después de que terminaron las elecciones, es la primera vez en mi vida que veo algo así”, criticó, en referencia a los votos por correo.

Por el contrario, su colega Lloyd Smucker lo contradijo, y pidió al presidente Trump que reconozca los resultados de la elección, que se conocerán definitivamente a fin de mes, cuando el Colegio Electoral termine por definir sus electores.

“Independientemente del partido, todos los estadounidenses deben aceptar los resultados de las elecciones una vez que estén certificados, incluidos el presidente Trump y el ex vicepresidente Biden”, manifestó en un comunicado.

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