El Gobierno pedirá a la Corte Suprema suspender la ley contra el aborto en Texas

Foto de Gayatri Malhotra en Unsplash

La Administración Biden afirmó que pedirá a la Corte Suprema que revoque la ley del estado sureño Texas que prohíbe la interrupción legal del embarazo después de las seis semanas de gestación, una medida que dicho tribunal rechazó bloquear el mes pasado por cuestiones de procedimiento.

«El Departamento de Justicia tiene la intención de pedir a la Corte Suprema» suspender nuevamente esta ley que prohíbe abortar incluso en caso de incesto o violación, dijo la vocera de dicha cartera, Anthony Coley.

El anuncio se produjo un día después de que un tribunal de apelaciones permitiera que la norma siga en vigor al menos hasta diciembre, cuando está prevista una nueva audiencia de argumentos orales, informó la agencia de noticias AFP.

La ley, que está en el centro de una feroz batalla judicial, prohíbe los abortos en cuanto el latido del embrión es detectable, en torno a las seis semanas de gestación, cuando la mayoría de las mujeres aún no saben que están embarazadas.

Normas similares fueron anuladas en los tribunales federales porque violan el histórico fallo de Roe vs. Wade de la Corte Suprema, que despenalizó en 1973 el aborto hasta que el feto sea viable -en torno a las 22 semanas de embarazo-, al considerarlo un derecho protegido por la Constitución estadounidense.

Pero la ley de Texas tiene una particularidad que complica su tratamiento en la justicia: el Estado no se ocupa de velar por su cumplimiento, sino que delega ese rol en los ciudadanos al invitarlos a denunciar por la vía civil a las clínicas que realizan abortos después de ese término o a cualquiera que ayude a una persona a efectuarlo y los compensa con 10.000 dólares si la demanda prospera.

Si bien hasta ahora la Corte Suprema había sido la mejor garante de este derecho, la nueva mayoría conservadora -alcanzada tras los nombramientos efectuados por el expresidente Donald Trump– rechazó bloquear el pasado 1 de septiembre la entrada en vigor de la ley de Texas por «cuestiones de procedimiento complejas y nuevas», a la vez que no se pronunció sobre su constitucionalidad.

Desde entonces, interrumpir legalmente un embarazo es casi imposible en Texas, pero el gobierno de Biden emprendió una batalla judicial y legislativa para intentar revocar la medida y garantizar la protección del acceso al aborto en todo el territorio.

El Gobierno Federal presentó una demanda en su nombre contra Texas y el 6 de este mes un juez de primera instancia falló a su favor y suspendió la ley.

Sin embargo, unos días más tarde, un tribunal de apelación de Luisiana, conocido por su conservadurismo, anuló esa decisión y ordenó que la ley de Texas siga en vigor mientras dure el procedimiento legal.

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