El fiscal del caso Jacob Blake no presentó cargos contra el policía que disparó contra el afroamericano

Foto: Boston Globe - Flickr

Michael Graveley decidió no imputar a Rusten Sheskey, un oficial blanco que disparó por la espalda contra Blake. Los familiares del afroamericano manifestaron su decepción, al igual que el gobernador de Wisconsin.

El fiscal de distrito de Wisconsin, Michael Graveley, a cargo del tiroteo que sufrió Jacob Blake en la localidad de Kenosha en agosto pasado, decidió no imputar al policía que le disparó, Rusten Sheskey.

La llamativa determinación de Graveley tomó por sorpresa a los familiares del afroamericano -que sufrió la parálisis de la mitad de su cuerpo producto de la balacera– y también a los principales funcionarios del estado, entre ellos el gobernador Tony Evers.

En su justificación, Graveley alegó que a su entender Sheskey se encontraba en legítima defensa, debido a que Blake tenía un cuchillo y había sido advertido en dos oportunidades con medidas paralizantes.

Además, argumentó que el oficial que decidió disparar lo hizo porque temía que el afroamericano huyera con su vehículo, al cual se estaba subiendo cuando se realizó la balacera. En el auto se encontraban los tres hijos de Blake, algo que también fue mencionado por el fiscal para intentar entender la actitud del policía.

Estos motivos, sin embargo, no fueron suficientes ni mucho menos para conformar a los familiares de Blake, cuyos abogados brindaron una conferencia de prensa en la cual manifestaron su “inmensa decepción” con la determinación del fiscal.

«Creemos que esta decisión le falla no solo a Jacob y su familia, sino a la comunidad que protestó y exigió justicia. Las acciones del oficial Sheskey provocaron indignación y protestas en todo el país”, manifestaron Ben Crump, Patrick A. Salvi II y B’Ivory LaMarr, los tres letrados que representan a la familia de Blake.

“Esto destruye aún más la confianza de la sociedad en nuestro sistema de justicia, y envía un mensaje equivocado a la policía en todo el país”, cuestionaron, y plantearon: “Parece que quiere decir que está bien que la Policía abuse de su poder y dispare imprudentemente su arma”.

En la misma lógica se pronunció el gobernador Evers, que apuntó contra el fiscal por “no estar a la altura de este momento y este movimiento”.

“Esperábamos que tome una decisión para impulsar una reforma significativa y promover la transparencia de la vigilancia policial en nuestro estado. Sin embargo, no tomó ninguna medida en ese sentido”, cuestionó.

En coincidencia con la máxima autoridad ejecutiva de Wisconsin se pronunció su compañero de fórmula, el vicegobernador afroamericano Mandela Barnes.

“Me gustaría decir que estoy sorprendido con esta decisión de la Justicia, pero no es así. Simplemente es otro ejemplo de las malas aplicaciones de nuestro sistema judicial”, disparó.

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