El FBI investigará el caso del afrodescendiente abatido a tiros por la Policía

Foto: Télam

El afroestadounidense Andrew Brown, abatido por la Policía en Carolina del Norte la semana pasada, recibió cinco disparos, uno en la nuca, afirmaron hoy los abogados de la familia del hombre al presentar las conclusiones de una autopsia independiente.

Mientras, el FBI anunció que abrió una investigación de derechos civiles sobre esta muerte que avivó los reclamos contra la violencia racista a manos de la fuerzas de seguridad en Estados Unidos.

Brown fue asesinado a tiros por la Policía el miércoles pasado en la ciudad de Elizabeth City, ubicada en el este de Carolina del Norte, después de supuestamente alejarse en su coche de los oficiales que estaban ejecutando una orden de registro relacionadas con drogas en su residencia.

Un patólogo contratado por la familia de Brown examinó su cuerpo y encontró cuatro heridas en el brazo derecho y una en la cabeza, dijo el abogado Wayne Kendall en conferencia de prensa.

Khalil Ferebee, uno de los hijos de Brown, que cuestionó que los agentes hayan disparado tantas veces a un hombre que, afirmó, no representaba ninguna amenaza.

“Le dispararon en la parte trasera de la cabeza”, denunció ante la prensa el hijo de Brown.

La víspera, las autoridades mostraron a los familiares del fallecido un breve vídeo de los hechos, filmado por la cámara de uno de los policías presentes durante el incidente.

“Ayer dije que lo ejecutaron. Este informe de la autopsia independiente me muestra que estaba en lo cierto”, dijo Khalil Ferebee en la conferencia de prensa.

“Es obvio que estaba tratando de escapar. Es obvio. ¿Y le van a disparar en la nuca?”, cuestionó.

La Policía local aún no ha explicado las circunstancias de la muerte de Brown, que se produjo en el contexto de una investigación sobre tráfico de drogas por la que los agentes tenían una orden de detención y registro de su casa.

En este contexto, “la oficina del FBI en Charlotte ha abierto una investigación federal de derechos civiles sobre la policía involucrada en la muerte a tiros de Andrew Brown, Jr.”, dijo en un comunicado la agencia de inteligencia estadounidense, citado por Sputnik.

Testigos citados por los medios de comunicación locales afirmaron que la víctima recibió los disparos mientras se alejaba de los agentes en su automóvil.

Según la autopsia presentada por sus familiares, Brown fue alcanzado por cinco balas: cuatro en el brazo derecho y la última en la nuca.

“Entró en la base del cuello, en la parte inferior del cráneo y se detuvo en su cerebro. Esa es la causa de la muerte”, comentó el prestigioso abogado Ben Crump, que representa a la familia.

“Mi padre fue ejecutado, tratando de salvar su pellejo”, declaró Khalil Ferebee.

La Policía, que pidió permiso a un juez para difundir el vídeo de la escena, pidió “no apresurarse a sacar conclusiones”.

“Este trágico accidente fue rápido y duró menos de 30 segundos, y los vídeos de las cámaras para peatones se mueven y a veces son difíciles de analizar”, dijo ayer Tommy Wooten, el sheriff del condado de Pasquotank, y agregó que los agentes implicados fueron dados de baja.

Anticipando “posibles disturbios civiles”, la alcaldesa de Elizabeth City, Bettie Parker, declaró el toque de queda desde las 20 hasta las 6, “mientras sea necesario para proteger” a los ciudadanos.

Los videos, filmados por transeúntes o por cámaras de los propios policías, han jugado un papel importante en las investigaciones recientes sobre las muertes de afroamericanos a manos de las fuerzas del orden, como recientemente en el histórico juicio del condenado exagente blanco Derek Chauvin por el asesinato del afroestadounidense George Floyd el año pasado en Minneapolis, una muerte que generó protestas contra la brutalidad policial y el racismo sistémico.

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