El Departamento de Salud en Pensilvania estima vacunar al 80% del personal en los asilos de ancianos para el 1 de octubre

Foto de Hush Naidoo Jade Photography en Unsplash

La decisión de acelerar el ritmo de vacunación tiene como objetivo prevenir futuros brotes del virus, ya que solo el 12,5 % de estas instalaciones cuentan con el 80% del personal inmunizado.

La subsecretaria ejecutiva del Departamento de Salud de Pensilvania, Keara Klinepeter, anunció la posibilidad de vacunar contra el COVID-19 al menos el 80 % del personal de todos los centros de enfermería especializada (SNF) del estado, también conocidos como “hogares de ancianos”, para el 1 de octubre.

“A medida que aumentan los contagios, nos comprometemos a ayudar a prevenir los brotes al evitar que el COVID-19 ingrese a un hogar de ancianos, y una de las mejores formas en que podemos hacerlo es vacunando al personal en los centros de enfermería especializada”, dijo Klinepeter.

El Departamento ayudará con pruebas de vigilancia y monitoreo frecuente en las instalaciones que cumplan con las proyecciones establecidas, principalmente en aquellas áreas donde la vacunación es baja y tienen alto nivel de transmisión.

En el caso de los establecimientos que no cumplan con la expectativa del 80 % de vacunación para el 1 de octubre, el Departamento requerirá pruebas más frecuentes para los empleados no vacunados y tomará medidas reglamentarias cuando las instalaciones no cumplan con los requisitos de prueba. 

“Lograr que el 80 % del personal de los asilos de ancianos sea vacunado será difícil, pero alcanzable. Vacunarse es la medida más eficaz para prevenir la propagación del COVID-19 y garantizar la salud de los residentes, el personal y la comunidad”, resaltó la funcionaria.

Esta iniciativa viene acompañada de un panel de control de datos sobre las vacunas que estará disponible en la web del Departamento, a fin de mejorar la transparencia para el público sobre las tasas de inmunización en los centros de enfermería especializada.

A medida que el número de casos y las hospitalizaciones aumentan como consecuencia de la propagación de la variante Delta en el país, el estado estableció que los empleados de la administración pública, centros de salud e instalaciones colectivas de alto riesgo deben estar completamente vacunados a partir del 7 de septiembre para ingresar a su lugar de trabajo.

Desde la gobernación indicaron que esta decisión abarca a más de 380 centros de atención a largo plazo en el estado, instalaciones que se han visto afectadas de manera desproporcionada por el virus, al sumar 13.432 muertes de las 27.941 registradas desde el inicio de la pandemia. 

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