Dueños de restaurantes en Lehigh Valley se oponen a la decisión de Tom Wolf de mantener las limitaciones de capacidad en interiores

Foto: Rick Kintzel / The Morning Call

Los propietarios de varios locales de comida en Bethlehem rechazaron el veto del gobernador a un proyecto de ley que estaba en discusión en la Cámara y eliminaría las restricciones actuales en este sector comercial.

Propietarios de restaurantes y miembros del sector empresarial en Bethlehem convocaron una manifestación en Main Street para solicitar a los representantes locales que reviertan la prohibición del gobernador de Pensilvania, Tom Wolf, contra un proyecto de ley que permitiría que bares y restaurantes flexibilicen las restricciones por el Coronavirus.

La petición de los empresarios estuvo dirigida al mandatario regional para que reconsidere el decreto contra una ley que eliminaría las limitaciones de capacidad interior vigentes, como el funcionamiento en un 50% máximo de capacidad y los límites de ocupación para eventos en interiores y exteriores.

El proyecto de ley fue aprobado por el Senado de Pensilvania el mes pasado y la Cámara de Representantes del estado. Sin embargo, el gobernador argumentó su decisión por riesgos a la salud y la seguridad pública, ya que el medida preveía que estos establecimientos pudieran operar al 100% de su capacidad con el uso de barras en los bares.

Wolf dijo en un comunicado el viernes, que el proyecto de ley “contiene debilidades constitucionales, ya que intenta quitar la autoridad ejecutiva durante la emergencia de desastre COVID-19 existente” y alegó que, sí se aprobara, “restaurantes, bares, clubes y salones de banquetes” podrían operar a máxima capacidad sin tener que cumplir ninguna medida sanitaria.

Por su parte, el presidente y director ejecutivo de la Asociación de Restaurantes y Alojamientos de Pensilvania, John Longstreet, manifestó que la decisión del gobernador afectará de manera negativa y por largo tiempo al sector hotelero.

En ese aspecto, Longstreet defendió que el proyecto de ley no permite que los restaurantes funcionen a máxima capacidad, pero aprueba que estos espacios operen a un 50%. “Fue aprobada con un amplio apoyo bipartidista en ambas cámaras de la Legislatura y es de vital importancia para la supervivencia a largo plazo de las industrias de restaurantes, alojamiento y eventos”, subrayó.

A pesar del mandato del gobernador sobre este plan, la medida puede ser anulada en caso de que dos tercios de los representantes voten a favor de revertir la decisión, tanto en la Cámara como el Senado.

Mientras tanto, Pensilvania enfrenta un incremento en la cantidad de contagios por Coronavirus y viene de registrar 1.857 casos el pasado sábado. Este indicador representa la segunda mayor cifra diaria en toda la pandemia, aunque la secretaría de Salud estatal, Rachel Levine, dijo que se debe a “un resurgimiento otoñal” y no planean nuevas restricciones por el momento.  

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