Dudas en Pensilvania sobre la adopción de un pasaporte anti COVID-19

Foto: Orioly

El gobernador Tom Wolf afirmó que no tiene “una posición tomada” en relación a la iniciativa que ya se lleva a cabo en otros sitios, como Nueva York. Líderes republicanos criticaron la posibilidad de que se desarrolle en el estado.

El gobernador de Pensilvania, Tom Wolf, aseguró que por el momento no tiene “una posición tomada” en relación a la adopción de un pasaporte anti COVID-19, para habilitar mayores concentraciones de público con personas que estén completamente vacunadas.

Esta medida, que comienza a ganar popularidad en buena parte del mundo, fue adoptada recientemente por el estado de Nueva York junto a la empresa IBM, con la intención de certificar a personas que están vacunadas contra el Coronavirus o a aquellas que tienen un test negativo reciente que demuestre que no están contagiadas.

Así, mediante la presentación de un código QR, esos ciudadanos estarían autorizados a asistir a eventos deportivos, conciertos o inclusive a sitios más pequeños como bares y restaurantes, de acuerdo a la aceptación que tenga en los comercios esta iniciativa.

Este martes, en su tradicional conferencia de prensa -en la cual anunció la reducción del distanciamiento social en las escuelas– el gobernador Wolf no mostró una postura clara al respecto.

“No tengo una posición tomada sobre los pasaportes”, manifestó, aunque deslizó la posibilidad de adoptarlo porque “sería una cosa bastante fácil de hacer”.

“Cuando uno viaja al extranjero, es frecuente que sea parte de tu pasaporte una tarjeta amarilla que muestre las inmunizaciones que has tenido”, ejemplificó.

Sin embargo, Wolf dejó en claro que esa iniciativa no se está analizando para el corto plazo, y abrió el juego para que se trate en la Legislatura, por lo que debería contar con el apoyo de los republicanos.

“Si eso (el pasaporte sanitario) fuera algo que venga de la Asamblea General, sí lo apoyaría”, garantizó.

Sin embargo, varios líderes republicanos salieron al cruce ante los dichos de Wolf y se posicionaron en contra del pasaporte, debido a que “discriminaría” a quienes no están inmunizados.

“(Los pasaportes) posibilitan una intrusión indefendible en las vidas personales de los ciudadanos, mucho más cuando ocurre con una cuestión sensible, como su información médica privada”, manifestó el líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes estatal, Kerry Benninghoff.

“Espero que el gobernador no apoye esta iniciativa”, agregó.

Otro que fijó postura fue Tracy Pennycuick, republicano del condado de Montgomery, quien sostuvo que una medida de este tipo sería “totalmente inapropiada”.

“Ni siquiera creo que está bien considerar la idea. Todavía hay personas que no pueden obtener una cita pese a que están dentro del grupo prioritario y tienen afecciones médicas. No es momento para discutir un pasaporte sanitario”, señaló.

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