Donald Trump firmó un decreto para que los estadounidenses tengan prioridad a las vacunas contra el COVID-19

Foto: Al Drago / Bloomberg

Ante la expectativa de aprobación de un antídoto por parte de la FDA, el mandatario apuesta por la premisa de “America First” (‘Estados Unidos primero’) para dar prioridad a las vacunas que se desarrollan en el país.

El presidente saliente Donald Trump firmó un decreto con el que exige la distribución prioritaria a los estadounidenses de las vacunas contra el COVID-19 desarrolladas en el país o con fondos federales.

La disposición fue anunciada durante una “cumbre de vacunas” en la Casa Blanca, cuando la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA) podría aprobar la solicitud de emergencia de la vacuna de Pfizer/ BioNTech este 10 de diciembre y la del laboratorio Moderna el 17 de diciembre.

Sin embargo, no se precisaron detalles sobre la aplicación de esta orden, considerando que el contrato entre el gobierno estadounidense y la vacuna Pfizer/BioNTech contempla una dotación por 100 millones de dosis en caso de ser aprobada. Un acuerdo muy similar fue definido con Moderna. 

Aunque ambos convenios incluyen la posibilidad de ampliar la dotación inicial, los compromisos con otros países podrían retrasar otra distribución.

“Estamos a pocos días de la autorización de la FDA y los estamos presionando mucho. Cuando llegue, comenzaremos inmediatamente una distribución masiva”, dijo Trump durante la conferencia de prensa.

El gobierno de Estados Unidos ha estado financiando la investigación, el desarrollo y la fabricación de vacunas a través de un programa llamado Operation Warp Speed (Operación Máxima Velocidad), para acelerar un posible antídoto contra la enfermedad y el objetivo de entregar 300 millones de dosis de una vacuna a partir de enero.

En ese sentido, Trump se atribuyó el mérito del pronto desarrollo de una posible vacuna al referir que durante su Administración se ha realizado una “inversión sin precedentes” que derivó en “uno de los mayores milagros en la historia moderna”.

“Antes de la ‘Operación Warp Speed’, el tiempo para el desarrollo y la aprobación de una vacuna podría ser infinito. Estamos muy contentos de haber sido capaces de hacer las cosas a un nivel que nadie había visto antes”, subrayó el Jefe de Estado.

Ante estas circunstancias, Trump anunció que podría invocar la Ley de Producción de Defensa -en caso de ser necesaria- para asegurar que los ciudadanos estadounidenses sean los primeros en recibir las vacunas producidas en el país, aunque consideró que no haría falta aplicar esa medida.  

Cabe destacar que durante la cumbre en la Casa Blanca no estuvieron presentes representantes de Pfizer ni de Moderna, ni tampoco fue convocado ningún miembro del equipo del presidente electo, Joe Biden. 

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