Después del ataque al Capitolio, la venta de armas en el país alcanzó una cifra récord en enero

Foto: SPD (Flickr)

La insurrección en el Capitolio, sumada a la asunción de un presidente que prometió endurecer las medidas de control sobre las armas de fuego, dieron impulso a un nuevo récord de venta de armas durante enero en todo el territorio de Estados Unidos.

Los comercios vendieron más de 2 millones de armas de fuego en el país durante enero, lo que representa un aumento del 75% sobre los 1,2 millones de armas que se comercializaron en ese mismo mes de 2020, según un informe de la Federación Nacional de Deportes de Tiro (NSSF, por sus siglas en inglés).

Por su parte, el FBI informó que realizó 4,3 millones de verificaciones de antecedentes para la compra de armas en enero, una cifra que también es récord.

La NSSF compara las verificaciones de antecedentes reportadas con cifras de ventas reales para obtener datos más precisos del comercio de armas. Según la organización, tres de las 10 semanas con más verificaciones instantáneas de antecedentes penales por parte del FBI fueron el mes pasado.

De acuerdo con el registro, solo hay otros tres meses en los que hubo una mayor cantidad de verificaciones de antecedentes de armas del FBI: el primero fue en enero de 2013, cuando Barack Obama asumió su segundo mandato tras la masacre en la escuela primaria Sandy Hook. Las otras dos fueron en junio y julio de 2020, después del asesinato racista de George Floyd, según el FBI.

No es inusual que las ventas de armas se disparen cuando un demócrata gana la Casa Blanca.

Para Mark Oliva, vocero de la NSSF, la retórica de campaña del presidente, Joe Biden, dejó a algunos propietarios con temor a perder su capacidad de comprar armas y municiones.

“Ellos van a actuar mientras puedan para poder comprar lo que quieran”, dijo Oliva a CNN Business.

Oliva agregó que los continuos temores por la agitación social que comenzó en 2020, probablemente también desempeñaron un papel en el récord de ventas de enero.

Según Brandon Wexler, propietario de una tienda de armas en Delray Beach, Florida, las ventas de armas en su tienda fueron “inusuales” desde que comenzó la pandemia en marzo pasado.

Pero agregó que las compras alcanzaron su punto máximo a principios de enero, cuando los clientes expresaron ansiedad por la toma de posesión de Biden.

“Creo que había temor a disturbios a ambos lados de la valla. El miedo aumentó la demanda. La demanda aumentó las ventas”, opinó Wexler.

La ansiedad por la pandemia de Coronavirus y los disturbios civiles en todo el país tras el asesinato de Floyd provocaron en 2020 un aumento sin precedentes de las personas que compraron un arma por primera vez. Analistas de la agencia Bespoke dijeron que hay una conexión bastante directa entre el nivel de incertidumbre de los estadounidenses y la cantidad de armas que compran.

“Obviamente, enero fue un mes bastante agitado. Por lo que es comprensible que el ritmo de las verificaciones de antecedentes fuera tan alto”, sostiene Bespoke en su informe.

El récord de enero se da después de un 2020 que registró la mayor cantidad de ventas de armas en Estados Unidos.

El FBI realizó un estimado de 39,7 millones de verificaciones de antecedentes instantáneas relacionadas con armas el año pasado, lo que superó el récord anterior de más de 27 millones de verificaciones en 2016. Justamente, el año en que muchos esperaban que Hillary Clinton, una demócrata a favor del control de armas, ganara la Casa Blanca.

Tanto Oliva como Wexler sostienen que los intentos por aumentar el control de armas conducen a incrementos en las ventas.

“Obama fue el mejor vendedor de armas del país. El COVID-19 fue el siguiente mejor. Y ahora creo que Joe Biden será el mejor vendedor de armas”, confió.

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