Desde este viernes, los restaurantes de Filadelfia quedan habilitados a funcionar al 50% de capacidad en interiores

Foto: Didier Lebrun

Para hacerlo, deben presentar un certificado de ventilación, que garantice que al menos el 20% del aire circulante proviene del exterior continuamente. Quejas de los sitios gastronómicos por los altos costos de esta adaptación.

Los restaurantes de Filadelfia quedaron habilitados desde este viernes a funcionar al 50% de su capacidad en interiores, en el caso de que presenten un certificado de ventilación adecuado.

La medida, anunciada a inicios de esta semana, cobra vigencia desde este viernes, por lo cual es probable que en este corto periodo no haya muchos establecimientos que puedan haberse adaptado.

De hecho, durante la semana varios sitios gastronómicos manifestaron sus quejas por los altos costos operativos que supone esta refuncionalización de su espacio para adaptarse a las normas sanitarias.

“Es injusto, poco científico, poco claro e inaplicable”, fustigaron cuatro restaurantes a inicios de esta semana, que se organizaron para enviarle en conjunto una carta a la alcaldía.

Un ejemplo lo brindó Barry Gutin, propietario del restaurante Cuba Libre, que comentó que la adaptación de su sistema de ventilación le costó cerca de 20.000 dólares.

Pese a esta situación, desde la Alcaldía mantuvieron su postura y controlarán desde este viernes la nueva ventilación, que exige que un 20% del aire circulante en el interior del establecimiento provenga del exterior.

Así, los aires acondicionados de los establecimientos deberán hacer circular el aire a un ritmo de 15 veces por hora, además de contar con filtros de alta calidad que hagan girar el aire cada 4 minutos en promedio.

Este sistema, llamado HVAC, deberá estar certificado por las autoridades de control. De lo contrario, los establecimientos gastronómicos solo estarán autorizados a funcionar al 25%.

Por el momento, no hubo mayores especificaciones sobre cómo se chequeará el cumplimiento de estas directivas, ya que demandan un extenso trabajo de control por parte de las autoridades.

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